Una investigación reveló que la reciente regularización de deudas con el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) se habría financiado con partidas destinadas originalmente al pago de salarios.
-El Ministerio de Defensa habría desviado recursos de sueldos para sanear IOSFA
-La medida otra vez pone el foco en la "herencia de Petri"
Una investigación reveló que la reciente regularización de deudas con el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) se habría financiado con partidas destinadas originalmente al pago de salarios.
La maniobra, ejecutada bajo la actual conducción de Carlos Presti, reaviva las críticas hacia la herencia recibida de la gestión de Luis Petri, salpicada por el incremento del pasivo y denuncias por falta de insumos.
La decisión administrativa se tomó tras la negativa del Ministerio de Economía, a cargo de Luis Caputo, de aportar fondos externos. Ante la urgencia, se utilizaron recursos salariales de alta disponibilidad, generando un bache financiero que el Gobierno pretende compensar con dinero originalmente previsto para operaciones.
Aunque la ejecución es actual, el foco de la tormenta política vuelve sobre Luis Petri. Auditorías internas confirman que durante su paso por la cartera, el pasivo de IOSFA se disparó de $70.000 millones a más de $210.000 millones. Además, se cuestiona el rol de Luis Fiocchi, designado por Petri, por la toma de un crédito de $40.000 millones que no logró frenar el deterioro de las prestaciones.
Desde ATE-IOSFA, Rubén López denunció que el Gobierno evalúa transferir trece complejos hoteleros de la obra social como compensación por los fondos inyectados por las fuerzas. "Son bienes adquiridos con aportes de los afiliados y su entrega para tapar deudas es inaceptable", afirmó.
El escenario se agrava por dos frentes críticos. Por un lado, los uniformados exigen la equiparación con las fuerzas de seguridad, promesa que el Ejecutivo posterga hasta el segundo semestre.
Por el otro, los afiliados mantienen reclamos por la falta de medicamentos oncológicos y servicios básicos, en lo que supo ser la tercera obra social más grande del país.