Cincuenta días de fuego en Los Alerces: desgaste social, ambiental y un incendio que no da tregua
Camino a los dos meses de un fuego que no cesa en la Patagonia.
Camino a los dos meses de un fuego que no cesa en la Patagonia.
Camino a los dos meses de un fuego que no cesa en la Patagonia.
Camino a los dos meses de un fuego que no cesa en la Patagonia.
A casi dos meses del incendio del incendio en el Parque Nacional Los Alerces, el drama ya no se mide solo en hectáreas quemadas, sino en el impacto acumulado sobre quienes viven y trabajan en la zona. El fuego, que se mantiene activo en distintos focos, transformó la temporada de verano en una emergencia prolongada que afecta a comunidades rurales, prestadores turísticos y equipos de combate que trabajan al límite.
Durante estas semanas, familias rurales debieron evacuar de manera preventiva y muchos pobladores enfrentan pérdidas materiales, daños en alambrados, pasturas y animales. El humo persistente, los cortes de rutas y la incertidumbre afectaron además al turismo, una de las principales fuentes de ingreso de la región en temporada alta. Emprendimientos de excursiones, cabañas y servicios vinculados al parque registraron cancelaciones y una fuerte caída de actividad en plena época estival.

El combate prolongado también expuso el desgaste físico y emocional de brigadistas, bomberos voluntarios y personal técnico que rota desde hace semanas en condiciones extremas, con altas temperaturas y vientos que reactivan focos. Especialistas en manejo del fuego advierten que los grandes incendios forestales se han vuelto cada vez más frecuentes en la Patagonia en los últimos años, en un escenario de sequías, olas de calor y acumulación de material combustible que vuelve más difícil la contención y amplifica las consecuencias sociales y ambientales.