Consultora en ciberseguridad alertó por la gravedad de la presunta filtración de datos de SudamericaData
La ciberseguridad comienza a tomar protagonismo frente a los constantes informes de robo de datos.
La ciberseguridad comienza a tomar protagonismo frente a los constantes informes de robo de datos.
La ciberseguridad comienza a tomar protagonismo frente a los constantes informes de robo de datos.
La ciberseguridad comienza a tomar protagonismo frente a los constantes informes de robo de datos.
Antonela Arenas, consultora en ciberseguridad y ciberinteligencia, advirtió sobre la gravedad de la presunta filtración de datos atribuida a SudamericaData, un episodio que, de confirmarse, podría involucrar información personal y patrimonial de ciudadanos argentinos, además de otros registros sensibles. Por el momento no hubo un comunicado oficial por parte de los organismos nacionales.
Desde ElEditor, se consultó a Antonela Arenas, quien remarcó:
Según explicó, si se confirma la filtración, la información comprometida sería de extrema sensibilidad, ya que podría incluir datos de ARCA, registros de la DNRPA y de ANSES, información vinculada a Enacom, datos de jubilados, correos electrónicos, bases de datos completas y hasta códigos fuente de sitios gubernamentales.
Arenas se refirió a las posibles causas técnicas y humanas que suelen estar detrás de una fuga como esta y explicó que estos episodios pueden originarse en el uso de aplicaciones obsoletas, malas prácticas de seguridad, la exposición innecesaria de puertos o el denominado inner hacking, es decir, personas dentro de la organización que venden la información. Respecto a lo técnico, mencionó como errores más frecuentes:
"Usar React o Next donde no corresponde es algo que se está dando mucho", señaló, al remarcar que estas decisiones técnicas pueden abrir brechas de seguridad si no se gestionan correctamente.
Mientras se aguardan confirmaciones oficiales sobre la veracidad y el alcance del presunto hackeo, las advertencias vuelven a poner el foco en la necesidad de reforzar los estándares de seguridad informática, especialmente en empresas que manejan información crítica del Estado y datos sensibles de millones de ciudadanos.