Las obras de remodelación en la Plaza Juan Francisco Cobo terminaron revelando mucho más que cambios urbanos. Debajo del suelo, arqueólogos encontraron restos de distintas etapas históricas de Mendoza, desde antiguas construcciones de adobe hasta materiales prehispánicos que tendrían unos 1.500 años de antigüedad.
El descubrimiento se dio en el marco de excavaciones realizadas durante la refuncionalización del espacio público impulsadas por la municipalidad y estuvo encabezado por el arqueólogo Horacio Chiavazza. Los trabajos permitieron identificar pisos empedrados, acequias y estructuras vinculadas al crecimiento de la Ciudad a lo largo de los siglos.
Así era la antigua Mendoza
Aunque inicialmente la búsqueda apuntaba a encontrar vestigios de un antiguo cuartel militar del siglo XIX, los especialistas se toparon con restos de diferentes períodos históricos. Entre ellos aparecieron fragmentos de cerámica indígena, fogones y carbón que permiten reconstruir cómo era la ocupación humana en la zona antes de la fundación de la Mendoza moderna.
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Restos arqueológicos de más de 1.500 años
Los investigadores también hallaron rastros de una antigua acequia reutilizada hasta buena parte del siglo XX y estructuras relacionadas con el viejo mercado de abasto y el cuartel que funcionó allí después del terremoto de 1861.
Los especialistas también recordaron que años atrás, en esa misma zona, ya habían aparecido antiguos cañones que hoy forman parte del patrimonio histórico provincial.
Quién fue Juan Francisco Cobo
Además del valor arqueológico, el trabajo volvió a poner en foco la figura de Juan Francisco Cobo, quien le da nombre a la plaza ubicada en la Cuarta Sección. Según explicó Chiavazza, tuvo un rol importante durante la independencia y colaboró con la conformación del Ejército Libertador en Mendoza.
Aunque había nacido en España, apoyó la causa emancipadora americana y es reconocido como el primer extranjero nacionalizado argentino.