La Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza reestructuró el Servicio de Orientación Escolar (SOE) de las escuelas secundarias y dispuso la incorporación de un nuevo perfil profesional: el orientador psicológico, que estará a cargo de abordar la salud mental y el bienestar emocional de los estudiantes.
La medida quedó oficializada mediante la Resolución 4.295, publicada en el Boletín Oficial, y busca adaptar el sistema de orientación a las nuevas demandas de la comunidad educativa.
Un nuevo perfil para atender la salud mental
La principal novedad de la reforma es la incorporación progresiva, a partir de 2026, del orientador psicológico, quien tendrá como función brindar contención socioemocional a los alumnos, promover espacios de escucha y realizar derivaciones al sistema de salud cuando sea necesario.
La directora de Educación Secundaria, Cecilia Páez, explicó que la actualización reemplaza una normativa que llevaba cerca de veinte años sin modificaciones y responde a las necesidades actuales de las escuelas.
Según indicó la funcionaria, este nuevo profesional estará enfocado en fortalecer la salud mental de los estudiantes y acompañar su bienestar emocional durante la trayectoria escolar.
Cómo quedará integrado el Servicio de Orientación Escolar
La resolución también redefine las funciones de cada uno de los integrantes del SOE para evitar superposiciones y mejorar el trabajo interdisciplinario.
El equipo estará conformado por:
Asesor pedagógico: brindará asistencia técnica al equipo directivo y a los docentes.
Coordinador pedagógico: realizará el seguimiento de los aprendizajes y la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.
Orientador social: trabajará sobre las problemáticas sociofamiliares y comunitarias mediante informes e intervenciones específicas.
Orientador psicopedagógico: intervendrá en los procesos de enseñanza y aprendizaje desde los aspectos cognitivos y emocionales.
Orientador psicológico: nuevo perfil destinado a la atención de la salud mental, la contención emocional y la articulación con los servicios sanitarios.
Un modelo con enfoque preventivo
La DGE explicó que la reestructuración apunta a dejar atrás un esquema basado principalmente en la intervención ante situaciones de emergencia para avanzar hacia un modelo preventivo, con un acompañamiento permanente de los estudiantes.
La planificación del trabajo deberá realizarse de manera articulada entre directivos, docentes, preceptores y familias, con el objetivo de garantizar la continuidad de las trayectorias escolares.
Además, cada establecimiento deberá realizar al menos una jornada mensual destinada al análisis de diagnósticos institucionales y al seguimiento de las estrategias implementadas por los equipos de orientación.