Iron Mountain y el fuego: del trágico incendio intencional de Barracas a la hipnótica explosión en Ezeiza
Un depósito de Iron Mountain se incendio este viernes por la noche en Ezeiza.
Un depósito de Iron Mountain se incendio este viernes por la noche en Ezeiza.
Un depósito de Iron Mountain se incendio este viernes por la noche en Ezeiza.
Un depósito de Iron Mountain se incendio este viernes por la noche en Ezeiza.
La potente explosión y el incendio en el Polo Industrial de Ezeiza despertaron viejas alarmas: según confirmó el intendente Gastón Granados, uno de los depósitos destruidos pertenece a la empresa Iron Mountain, cuyo nombre no es casual dado su historial en Argentina.
Ese nombre estuvo involucrado en un incendio intencional en 2014 en un depósito en Barracas, que terminó con la muerte de diez bomberos y rescatistas. Según Granados, la firma "hace poco mudó un depósito" al polo industrial e indicó que allí se almacenaban "documentos de la administración pública".
Iron Mountain es una compañía estadounidense dedicada al almacenamiento y gestión de documentos sensibles. Su historial con el fuego es preocupante: investigaciones señalaron que el incendio de 2014 pudo tener como objetivo eliminar información financiera comprometedora, y 18 personas, entre directivos y exfuncionarios, fueron llevadas a juicio.
El 5 de febrero de 2014 a las 8.30 AM se incendió un depósito de Iron Mountain en el barrio de Barracas, en la Ciudad de Buenos Aires. El fuego seguido por un derrumbe se cobró la vida de 10 rescatistas y bomberos. Unas 7 personas resultaron heridas de gravedad.

En el caso de Barracas, las pericias judiciales concluyeron que el fuego fue provocado, en un contexto de disputa financiera y posibilidades de lavado de dinero.
El siniestro en Ezeiza no sólo afectó a Iron Mountain. También se reportaron daños en una empresa de neumáticos, una planta de plásticos y otra dedicada a envases.
Desde un primer momento se sospechó que el inicio del fuego no había sido fortuito, sino que el incendio tuvo como objetivo destruir documentos de grandes empresas y bancos nacionales y multinacionales que podrían estar conectados con maniobras de lavado de dinero.
Iron Mountain, con sucursales en los cinco continentes, ofrece a sus clientes – según anuncia en la página web oficial – los servicios de “administración de información”, de “recuperación y protección de datos” y de “destrucción segura” de documentación.
Las primeras sospechas tenían fundamento no solo en las características del incendio sino también en los inquietantes antecedentes de siniestros similares sufridos por depósitos de Iron Mountain en otros lugares del mundo. En 1997 se quemaron tres depósitos de la empresa en Nueva Jersey, Estados Unidos; en 2006 en Ottawa, Canadá y en Londres; en 2011 en Italia. En tres de los casos se comprobó que los incendios habían sido intencionales.
Por otra parte, en agosto de 2014 -seis meses después del incendio en el depósito de Barracas - una investigación de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) encontró 29 coincidencias entre clientes de la empresa en la Argentina e investigaciones o denuncias por lavado de dinero, fraudes y delitos tributarios.
Granados reconoció que varias compañías estaban cerradas al momento del estallido, lo que dificultó el control inmediato del fuego. Este episodio reaviva el pasado oscuro de Iron Mountain en Argentina.
Granados reconoció la "importante cantidad de dotaciones de bomberos" que llegaron de diversos puntos de la provincia, junto con una "mucha presencia también del Ministerio de Seguridad", lo que permitió contener el siniestro. El intendente confirmó por Radio Rivadavia que las empresas afectadas suman "casi estamos contabilizando 10 industrias".
"No hay más heridos, no queda nadie en nuestro hospital". Las 12 personas que ingresaron al Hospital de Ezeiza fueron dadas de alta. Granados precisó que fueron "todos dados de alta en la inmensa mayoría por problemas respiratorios, por la inhalación de monóxido de carbono" generado por la combustión de neumáticos de una de las fábricas. Si bien algunos fueron derivados a otras clínicas para estudios, aseguró que "ninguno había sido llevado a ningún lugar con heridas de gravedad o algún tipo de riesgo para su salud".