Las olas dejaron a Mar del Plata sin playas y provocaron destrozos millonarios en el comercio
Mar del Plata se quedó sin playa.
Mar del Plata se quedó sin playa.
Las olas dejaron a Mar del Plata sin playas y provocaron destrozos millonarios en el comercio
Las olas dejaron a Mar del Plata sin playas y provocaron destrozos millonarios en el comercio
La temporada de verano 2026 en Mar del Plata comenzó con una advertencia ineludible sobre la vulnerabilidad de su litoral. Entre el 3 y el 4 de enero, una combinación de sudestada y pleamar extraordinaria provocó que el mar cubriera casi la totalidad de las playas, generando destrozos materiales y poniendo en jaque, una vez más, la planificación del espacio público.
La tormenta perfecta, ¿por qué desapareció la arena? El evento meteorológico fue impulsado por vientos del sector sudeste con ráfagas que superaron los 80 km/h. Esta fuerza empujó la masa de agua hacia la costa, coincidiendo con una pleamar que alcanzó picos de casi 3 metros.
En zonas críticas como Playa Grande y los balnearios de la zona sur, el agua no solo borró la arena, sino que avanzó agresivamente hasta las líneas de carpas, garitas de guardavidas y estructuras gastronómicas, superando los límites habituales.

Turistas y vecinos de La Feliz soportaron un temporal que provocó la desaparición temporal de la costa del mar, con lo cual transformó el descanso de miles de visitantes en una odisea logística. Las consecuencias fueron inmediatas:
La erosión de la playa no da tregua en Mar del Plata, ahí radica el problema de fondo. Más allá del clima, expertos y vecinos señalan que el daño se ve magnificado por un problema estructural: la erosión costera crónica. El avance del mar se agrava por obras de defensa inconclusas en el sector sur y el aumento paulatino del nivel del mar vinculado al cambio climático. Esto provoca que cada tormenta sea exponencialmente más destructiva que la anterior.
El futuro es incierto para La Feliz. Aunque el Servicio de Hidrografía Naval indica que el nivel del mar ha comenzado a descender, la preocupación persiste entre turistas y residentes. La falta de mantenimiento en las escolleras y la extracción histórica de arena han dejado en situación crítica a barrios de la zona de los acantilados, entre otras.
El inicio de 2026 dejó la clara advertencia de que sin obras de mitigación serias y una gestión equilibrada del espacio costero, la postal clásica de Mar del Plata corre el riesgo de perder su elemento más preciado: la arena.