Lo que comenzó como una jornada de calor agobiante, con Mar del Plata registrando la temperatura más alta del país, se transformó en una escena de pánico alrededor de las 16:20. El hecho dejó como saldo un muerto y decenas de heridos.
Según el reporte oficial de Defensa Civil, este fenómeno se originó por causas atmosféricas: ráfagas de viento extremas y fluctuaciones de presión generadas por tormentas cercanas. Estas variaciones sobre el nivel del mar crearon "olas espurias" que, al acercarse a la costa, se organizaron en una masa líquida de hasta cinco metros de altura.
Testigos presenciales relataron un comportamiento clásico de estos eventos: el agua se retiró repentinamente de la orilla antes de regresar con una fuerza inusitada en forma de pared, arrasando con sombrillas, reposeras y pertenencias personales en cuestión de segundos.
Yair Amir Manno Núñez: la víctima de un fenómeno imprevisible
La peor parte del meteotsunami se vivió en la zona de la laguna de Mar Chiquita. Allí se confirmó el deceso de Yair Amir Manno Núñez, un joven marplatense de 29 años que residía en Francia. Yair, un reconocido jinete, había regresado a su ciudad natal para visitar a su familia durante las vacaciones.
Mientras disfrutaba de una tarde de pesca junto a su novia de nacionalidad francesa y dos amigos, fue sorprendido por la masa de agua que lo arrastró violentamente contra las rocas de la escollera. A pesar de que los guardavidas lograron rescatarlo y le practicaron maniobras de RCP durante más de 30 minutos, el impacto resultó fatal.
Además de esta pérdida, el sistema de emergencias reportó hombre de 30 años en estado crítico tras sufrir un infarto al ser arrastrado por la confluencia del mar con el río y más de 50 heridos leves con raspaduras y golpes (35 en Mar Chiquita y 19 en localidades vecinas).
caballo
El fantasma de 1954: tiburones en la orilla
El reciente meteotsunami ocurrió a solo nueve días de cumplirse el 72° aniversario de uno de los eventos más insólitos en la historia de Mar del Plata. El 21 de enero de 1954, bajo un cielo que también se oscureció de repente, tres olas gigantes golpearon las playas locales con apenas cinco segundos de diferencia entre sí.
En aquel entonces, el nivel del mar subió un metro en seis minutos, sumergiendo los espigones y el emblemático Muelle de los Pescadores. Lo más recordado de aquella crónica fue que la fuerza del mar arrastró tiburones hasta la arena, dejando a los veraneantes estupefactos. Aunque hubo más de cien heridos y personas con principios de asfixia, a diferencia de lo ocurrido este lunes, no se registraron muertes.
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La ciencia ha identificado otros eventos similares en la región, como el registrado en diciembre de 2022 en la zona de Punta Mogotes y Alfar, aunque aquel ocurrió durante la madrugada, limitando los daños a estructuras materiales.
El titular de Defensa Civil provincial, Fabián García, advirtió sobre la naturaleza "impredecible" de estos eventos. Actualmente, no existe tecnología a nivel mundial capaz de predecir la magnitud exacta de estas olas aleatorias con suficiente antelación. Tras el desastre del lunes, se activó un protocolo de emergencia que incluyó la evacuación total de las playas, mientras la comunidad intenta asimilar una tragedia que volvió a demostrar la implacable fuerza de la naturaleza.