Mendoza registró 247 suicidios en 2025 y alcanzó una tasa de 12,7 casos cada 100.000 habitantes, por encima del promedio nacional de 11,8. Según un informe del Observatorio de Política Criminal, la provincia pasó de 194 casos en 2017 a 247 en 2025, lo que representa un incremento del 27,3% en los hechos registrados.
El estudio, elaborado a partir de datos del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad Nacional, señala que 2025 fue el año con la tasa de suicidios más alta registrada en la Argentina: 5.209 casos, frente a los 3.304 de 2017. En ese período, la tasa nacional pasó de 8,2 a 11,8 cada 100.000 habitantes.
Mendoza, por encima del promedio nacional
Con una tasa de 12,7, Mendoza se ubicó en la mitad superior del ranking elaborado por el Observatorio. Las tasas más elevadas correspondieron a Entre Ríos (20,8), San Luis (18,9), Salta (17,4), Santa Cruz (16) y Catamarca (14,2).
En el otro extremo, las jurisdicciones con menores tasas fueron Río Negro (6,5), Neuquén (7,8), la Ciudad de Buenos Aires (8) y Corrientes (8). La diferencia territorial es uno de los puntos que destaca el informe, ya que el promedio nacional oculta realidades muy distintas entre las provincias.
En cantidad de casos, Buenos Aires concentró la mayor parte de los registros de 2025, con 1.977 hechos, seguida por Santa Fe (461), Córdoba (371) y Entre Ríos (288). En conjunto, esas cuatro jurisdicciones reunieron casi seis de cada diez casos registrados en el país.
Una problemática que golpea especialmente a los jóvenes
El informe advierte que el suicidio se convirtió en una de las principales causas de muerte entre adolescentes y jóvenes adultos. En este punto, un análisis de Chequeado basado en estadísticas del Ministerio de Salud señala que desde 2022 ocupa el primer lugar entre las causas de muerte de las personas de 15 a 24 años y que en 2024 también volvió a ser la principal causa entre quienes tienen entre 25 y 34 años.
La publicación remarca además que no se trata de un fenómeno exclusivo de Argentina. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la mortalidad por suicidio entre personas de 10 a 24 años en las Américas aumentó de 5,7 a 7,8 casos cada 100.000 habitantes entre 2000 y 2021.
Los especialistas coinciden en que se trata de un fenómeno multicausal, en el que intervienen factores individuales, familiares, sociales y comunitarios. Entre ellos aparecen problemas de salud mental, aislamiento, dificultades económicas, presión social y barreras para acceder a atención y acompañamiento.