Estudiantes de Publicidad de la Universidad de Lomas de Zamora, Buenos Aires, crearon Marea de decisiones: un videojuego que busca generar conciencia sobre el cuidado de los océanos, el impacto humano en el ecosistema marítimo y la preservación de los recursos hídricos del planeta.
Una vez más son los jóvenes quienes alzan la bandera verde, impulsando propuestas con la esperanza de que quienes toman decisiones las escuchen y las transformen en políticas reales. “Reciclar aporta mucho, pero las políticas públicas y las decisiones colectivas son las más importantes”, resaltan sus creadores.
¿De qué se trata el videojuego?
En Marea de decisiones, el usuario se pone en el rol del gobernador de una ciudad costera que depende del océano para sobrevivir. El jugador debe enfrentar dilemas, aceptar y rechazar medidas de preservación ambiental, a través de cartas con decisiones que alteran el destino del pueblo.
Cada elección afecta cuatro factores clave: Salud del Océano, Salud de las Personas, Felicidad y Economía. Si alguno de estos índices baja a cero, el jugador pierde. Si llega al final, obtiene un resultado que indica qué tipo de gobernante es según la gestión que realizó y la importancia que le dio al cuidado de los océanos.
El juego es completamente gratuito y se puede jugar online, disponible para todo el mundo a través de la plataforma Game Jolt o haciendo clic acá.
¿Cómo nació la propuesta?
Jazmín Underwood, una de las creadoras, explicó que el videojuego fue un proyecto de la asignatura Diseño Multimedial: “Los docentes nos propusieron crear un producto multimedia para concientizar sobre alguna problemática que nos interese”.
Según datos de la ONU y la Agencia Europea de Medio Ambiente, hasta el 80 % de la basura marina proviene de las actividades humanas en la tierra. En este sentido, la joven detalló: “Elegimos el cuidado de los océanos y el agua porque no es un tema recurrente y observamos que falta mucha concientización, más allá de los discursos habituales acerca de cerrar la canilla o no arrojar basura en la playa”.
Así, los cinco compañeros investigaron durante meses informes oficiales, reportes ambientales y noticias para sustentar el juego, que luego diseñaron y desarrollaron de manera autónoma. “En el cuidado de los océanos, hay responsabilidad de las personas, con acciones de cuidado cotidianas e individuales, pero también es importante el rol de los gobiernos”, agregó Underwood.