Durante los últimos días se multiplicaron los avistamientos de gavilanes mixtos en áreas urbanas de Mendoza, lo que generó sorpresa y preocupación entre vecinos. Desde el Ministerio de Energía y Ambiente aclararon que se trata de una especie protegida y difundieron consejos para prevenir incidentes en esta etapa sensible de reproducción.
Qué hacer si ves un gavilán en la ciudad
El Parabuteo unicinctus, conocido popularmente como gavilán mixto, es un ave rapaz que cumple un rol central en el equilibrio ecológico urbano. A partir de julio comienza su temporada de cría, que se extiende hasta noviembre. Durante este periodo, estos animales se tornan especialmente territoriales, ya que se encuentran protegiendo sus nidos, huevos y crías.
Las autoridades provinciales explicaron que algunos ejemplares pueden adoptar comportamientos defensivos, como vuelos bajos o vocalizaciones persistentes, si perciben que alguien se aproxima demasiado a su área de anidación. Por eso, es clave tomar medidas preventivas simples:
- Evitar caminar cerca de árboles donde haya nidos.
- Si el ave se acerca, agitar suavemente una prenda o hacer ruido (silbato, aplausos, etc.) para espantarla.
- Usar sombrero o paraguas en zonas con reportes de ataques.
- No tirar piedras, ni intentar capturar o alimentar al ave.
- Supervisar a niños y mascotas pequeñas en espacios verdes.
En caso de un contacto físico accidental o rasguño, se recomienda lavar bien la herida y consultar con un profesional médico o veterinario. También se puede reportar cualquier situación inusual al correo [email protected] o al teléfono de Fauna Silvestre: 261 7503417.
Gavilanes mixtos: aliados en el control de plagas urbanas
Desde la cartera ambiental explicaron que estos gavilanes no fueron liberados intencionalmente en zonas urbanas, sino que comenzaron a instalarse por sí solos, aprovechando el entorno y la disponibilidad de alimento, como roedores y palomas. “No nos temen porque nacieron entre personas”, señaló Adrián Gorrindo, jefe del Departamento de Fauna del Ministerio.
Gorrindo agregó que algunos de los ejemplares observados en áreas urbanas pueden provenir de rescates, pero que la reinserción se realiza siempre en zonas rurales, no en barrios o plazas. “Gracias a su presencia, disminuyeron las denuncias por palomas en domicilios y tanques de agua. Es un beneficio ecológico claro, pero requiere que aprendamos a convivir”, sostuvo.
La clave, insistieron desde el organismo, está en el respeto y la prevención. Con pequeñas acciones, se puede evitar un conflicto innecesario con una especie que actúa como un “guardia ecológico” silencioso en nuestras ciudades.