De Vallecas a la "Casa Blanca" y de ahí al Predio de Ezeiza
Mauro Del Castillo es un nombre que ya retumba en los pasillos de Valdebebas. El joven arquero de 15 años, que milita en el Cadete B del Real Madrid, llegó al gigante español en julio de 2024 tras descollar en el Rayo Vallecano. Su ascenso fue meteórico: recientemente se coronó campeón del Campeonato de España de Selecciones Autonómicas (CESA), lo que encendió las alarmas de la Roja.
Sin embargo, el llamado de Facundo Quiroga para la Sub-16argentina cambió el tablero. Mauro ya se encuentra en el predio Lionel Messi en Ezeiza, siendo el único convocado de la lista que juega fuera del país.
Sub 16
Mauro Del Castillo, el nuevo "Europibe" de la Selección argentina.
El factor herencia: ¿por qué eligió a Argentina?
Al igual que ocurrió con José Castelau (arquero de la Sub-17) o el propio Nico Paz, el vínculo con nuestro país viene por la sangre. Del Castillo posee la doble nacionalidad gracias a su padre, quien no solo le transmitió el amor por la bandera, sino también el oficio: su progenitor fue arquero profesional con pasado en Quilmes.
¿Cómo ataja el nuevo arquero de la Selección?
Quienes lo siguen a diario en "La Fábrica" (las inferiores del Madrid) lo describen como un arquero moderno y con una personalidad impropia para su edad. Según cuentas especializadas como @FabricaMadrid, sus principales virtudes son:
Presencia imponente: Sabe adueñarse del área y achicar espacios con autoridad.
Reflejos agudos: Especialista en el "uno contra uno" y con un instinto natural para los penales.
Juego de pies: Se siente cómodo saliendo desde el fondo, una cualidad indispensable para el estilo que pregona la Scaloneta en todas sus categorías.
El legado de los "Europibes"
La llegada de Del Castillo refuerza una política de Estado dentro de la AFA que ha dado frutos dorados. Desde la irrupción de los hermanos Carboni hasta la consolidación de Garnacho en la mayor, Argentina ha demostrado que su departamento de scouting es más rápido que el de las potencias europeas.
Mauro Del Castillo ya viste la indumentaria de entrenamiento de la Selección y sueña con repetir el camino de José Alberto Castelau, el otro arquero del Real Madrid que ya defendió el arco argentino en el Mundial Sub-17 de Qatar. España mira de reojo; Argentina sonríe y asegura el futuro de los tres palos.