Nicolás González sufrió una lesión muscular que no solo enciende alarmas en su club, sino que inevitablemente proyecta interrogantes sobre su presencia en la Selección Argentina en el compromiso internacional de máxima exposición: la Finalissima frente a España.
El futbolista, actualmente afectado por una dolencia muscular en el muslo, enfrenta un período estimado de recuperación de aproximadamente tres semanas. Aunque el plazo, en términos médicos, se considera moderado dentro del espectro de lesiones musculares, la verdadera incógnita reside en la evolución biológica del tejido dañado, un factor que rara vez admite certezas absolutas.
El extremo, que había manifestado molestias físicas durante el encuentro frente al Rayo Vallecano, fue sometido a estudios médicos que determinaron el alcance de la dolencia.
El parte oficial del club español indicó que el futbolista presenta una lesión muscular y que iniciará un proceso de recuperación basado en sesiones de fisioterapia y trabajos de readaptación en gimnasio. Aunque la institución no precisó plazos de baja, este tipo de lesiones suele demandar, en promedio, alrededor de tres semanas antes del regreso a la competencia.
El impacto en la Selección Argentina
La situación también es seguida de cerca por la Selección Argentina. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni tiene en el horizonte la Finalissima frente a España, programada para el 27 de marzo en el estadio Lusail de Qatar, un compromiso de máxima visibilidad internacional.
Si bien aún resta tiempo para el encuentro, la evolución física del jugador será determinante. Más allá del alta médica, el aspecto central será su readaptación al ritmo competitivo, un factor clave en las lesiones musculares para evitar recaídas.