Deporte argentino 2025: un año de bolsillos flacos y resultados esquivos salvado por dos milagros
Los partido de la Selección se podrán ver por la TV Pública, anunció Manuel Adorni.
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El 2025 baja el telón dejando una radiografía preocupante para el deporte argentino. Mientras el fútbol vive en una burbuja de éxito de cara al Mundial 2026, el resto de las disciplinas han tenido que batallar contra una tormenta perfecta: recortes presupuestarios y un recambio generacional que, en muchos casos, no logró hacer pie en la élite.
En este escenario de "bolsillos flacos", solo la irrupción de Franco Colapinto en la Fórmula 1 y el histórico andar de Los Pumas se percibieron como auténticos milagros que mantuvieron viva la relevancia internacional de Argentina.
La principal preocupación que sobrevoló el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD) este año no fue solo técnica, sino financiera. Los recortes en las becas y en los viajes de competencia empezaron a pasar factura en el medallero. Disciplinas que solían ser garantía de éxito, como el vóleibol y el baloncesto, sufrieron la falta de rodaje. El equipo de Pablo Prigioni, por ejemplo, fue subcampeón de la AmeriCup pero evidenció que la brecha con las potencias (como Brasil, que se llevó la final por 55-47) se ha estirado peligrosamente.

El "efecto" Colapinto se hizo sentir en la F1. Alpine F1 Team
Si hubo un nombre que desafió toda lógica de mercado y presupuesto, ese fue Franco Colapinto. En un deporte donde el dinero es el combustible principal, el pilarense logró sostenerse en la Fórmula 1 dentro de la estructura de Alpine. Su permanencia no fue solo un triunfo deportivo; fue un fenómeno social que reactivó una pasión adormecida desde las épocas de Fangio y Reutemann.
A pesar de que su monoplaza no siempre estuvo a la altura, Colapinto ratificó su butaca para 2026. Este milagro individual se complementó con el éxito de Agustín Canapino en el Turismo Carretera, quien se llevó el Olimpia de Oro, recordándonos que el automovilismo es, quizás, el último gran refugio de la potencia deportiva fuera de las canchas de fútbol.
El segundo milagro del año llegó desde el césped. Los Pumas firmaron un 2025 para el recuerdo. No fue solo el resultado, sino la forma. El seleccionado nacional registró un Rugby Championship histórico, venciendo a los All Blacks y a Australia, llegando con chances de título hasta la última jornada.
Gracias a este rendimiento, Argentina cerró el año en la sexta posición del ranking mundial. Este estatus les permitió ser cabezas de serie para el sorteo del Mundial de Australia 2027, un beneficio estratégico que les permitirá evitar a los "cucos" del hemisferio norte en la fase inicial.

Los Pumas siguen haciendo historia. Los Pumas
Fuera de estos dos oasis, el balance es deficitario. El vóleibol masculino despidió la era de Marcelo Méndez con una eliminación temprana en el Mundial de Filipinas, mientras que Las Panteras no lograron superar la fase de grupos en Tailandia. El balonmano, tanto en la rama masculina (Los Gladiadores) como femenina (La Garra), mostró una cara similar: competitividad en primera fase pero impotencia absoluta ante el recambio generacional de las potencias europeas.
Incluso el tenis, que suele dar alegrías, tuvo un año de "transición". El equipo de Javier Frana cayó en cuartos de final de la Copa Davis ante Alemania, mientras que las mujeres deberán volver a remar desde el Grupo 1 de la Zona Americana tras caer ante Suiza en la Billie Jean King Cup.
A pesar de los "bolsillos flacos", el talento natural argentino sigue brotando como maleza entre el cemento. Dos nombres propios salvaron el honor de los deportes individuales:

El "Messi" del ajedrez crece a pasos agigantados. Redes
El 2025 se despide como un año de supervivencia. El deporte argentino ha demostrado que puede producir milagros como Colapinto o Los Pumas, pero la pregunta que queda flotando para 2026 es cuánto tiempo más podrá resistir el talento puro frente a la falta de inversión estructural.