El tenista español Carlos Alcaraz, actual número uno del mundo, sorprendió al admitir que su liderazgo en el ranking ATP corre serio riesgo durante la exigente gira europea sobre polvo de ladrillo. Con una agenda cargada de puntos por defender, el murciano reconoció que podría ceder la cima en las próximas semanas.
“Para ser honesto, voy a perder el número uno mundial. No sé si será en este torneo o en el próximo ”, declaró con franqueza, dejando en evidencia la presión que implica sostenerse en lo más alto del tenis profesional.
Las declaraciones llegan tras un inicio sólido en el Masters de Montecarlo, donde avanzó a los octavos de final luego de imponerse con claridad al argentino Sebastián Báez (65°) por 6-1 y 6-3. Sin embargo, más allá del buen rendimiento inicial, Alcaraz remarcó las dificultades que se avecinan en el calendario.
El motivo del sincericidio de Carlos Alcaraz
El principal factor que amenaza su reinado es la enorme cantidad de puntos que debe defender. Durante la temporada pasada, el español firmó una actuación sobresaliente en esta superficie: conquistó los Masters 1000 de Montecarlo y Roma, se consagró en Roland Garros y alcanzó la final del ATP 500 de Barcelona.
En contraste, su principal perseguidor, el italiano Jannik Sinner, afronta la gira con menor presión, ya que no tiene grandes unidades que revalidar. Esta situación le permitiría recortar distancias en el ranking incluso sin necesidad de ganar todos los torneos.
“Defiendo muchos puntos. Incluso si los defiendo, Jannik va a sumar sin tener que defender ninguno”, explicó Alcaraz, evidenciando el complejo escenario competitivo.
A pesar de este contexto, el joven de 22 años intentó quitarle dramatismo a la situación y dejó en claro cuál es su verdadera prioridad: el rendimiento dentro de la cancha. “Yo intentaré jugar lo mejor posible, ahora mismo el número uno no está en mi mente. Sólo intento sentirme lo mejor posible en tierra, y a ver cómo va la gira en general”, concluyó.