La crisis futbolística de Boca Juniors volvió a profundizarse tras la eliminación en el Torneo Apertura a manos de Huracán, un golpe que incrementó la preocupación de los hinchas y dejó al club en una situación deportiva delicada.
- Boca quedó eliminado ante Huracán y sigue la sequía de títulos
- Desde la asunción de Riquelme como presidente, nunca levantó un trofeo
La crisis futbolística de Boca Juniors volvió a profundizarse tras la eliminación en el Torneo Apertura a manos de Huracán, un golpe que incrementó la preocupación de los hinchas y dejó al club en una situación deportiva delicada.
Con esta caída, el conjunto xeneize alcanzó la preocupante cifra de trece torneos consecutivos sin poder consagrarse campeón, una estadística que refleja el difícil presente de una de las instituciones más importantes del fútbol sudamericano.
La derrota no solo significó la despedida prematura del certamen local, sino también un nuevo revés en un ciclo que todavía no logra encontrar estabilidad futbolística ni resultados contundentes. Boca mostró nuevamente falencias en el funcionamiento colectivo, falta de eficacia ofensiva y una marcada irregularidad que se repitió a lo largo de la temporada.
En este contexto, todas las miradas comienzan a enfocarse en la Copa Libertadores, el principal objetivo deportivo del club. Sin embargo, el panorama tampoco resulta alentador. Las recientes dos derrotas consecutivas encendieron las alarmas dentro del mundo boquense.