El inicio de Walter Ribonetto al mando de Godoy Cruz no fue el esperado. El equipo mendocino sufrió cuatro derrotas consecutivas en sus primeras presentaciones con el DT cordobés: dos ante Atlético Mineiro por la Copa Sudamericana, y en el Torneo Clausura frente a River y Vélez.
Tras la flamante derrota ante el Fortín en el Feliciano Gambarte, Ribonetto mostró su bronca pero también autocrítica: "Estábamos bien. Hasta el primer gol no habíamos sufrido inconvenientes. Creo que desde el juego, respecto a lo que habían sido los otros partidos, tuvimos una merma, seguramente. Me hago responsable de la situación y voy a poner la cara por estos jugadores", aseguró.
El sincericidio de Ribonetto sobre el nivel del Tomba
"Con respecto al resultado, yo creo que podríamos haber empatado el partido o por lo menos haber convertido. Nos está costando la finalización, nos golpearon en dos momentos importantes y nos costó levantar el partido. En el segundo tiempo levantamos un poco más las líneas y cambiamos de nombres, pero no alcanzó", explicó.
A pesar de los resultados, el técnico rescató cierta evolución: "El resultado es lo que te queda, pero creo que evolucionamos desde el juego y tenemos que cambiar el chip lo antes posible. Tenemos semanas largas para trabajar, que es lo que queremos después de cuatro partidos de alto voltaje, ante rivales importantes. Estamos en un mini torneo en el que ahora nos quedan diez fechas y tenemos que ganar para salir de esta situación".