El urgente mensaje de Donald Trump y la tajante decisión que tomó Irán: "No hay condiciones para participar"
Las tensiones diplomáticas que afectan al Mundial 2026.
Las tensiones diplomáticas que afectan al Mundial 2026.
Las tensiones diplomáticas que afectan al Mundial 2026.
Las tensiones diplomáticas que afectan al Mundial 2026.
El Mundial 2026 está cerca, pero la pelota empezó a mancharse con la política internacional. En una reunión de urgencia el martes por la noche, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el mandamás de la FIFA, Gianni Infantino, se sentaron a discutir lo que hoy es una incógnita absoluta: la presencia de Irán en territorio norteamericano.
"El presidente Trump reiteró que la selección iraní es, por supuesto, bienvenida a competir", reveló Infantino a través de sus redes sociales. El mensaje busca bajar la tensión en un clima de guerra, pero la respuesta que llegó desde Teherán fue un portazo que sacudió las oficinas de Zurich.
A pesar de la "invitación" de Trump, el ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, fue categórico al confirmar que el seleccionado se baja del certamen. El clima de hostilidad tras los ataques militares y la situación en Medio Oriente dinamitaron cualquier puente diplomático.

Irán está más afuera que adentro del Mundial.
"¿Qué persona sensata enviaría a su selección nacional a Estados Unidos en estas condiciones?", expresó Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní. Con la decisión prácticamente tomada, la FIFA ya activa los protocolos de emergencia del artículo 6 del reglamento. Las duras sanciones que enfrentaría Irán:
El retiro de una selección a tan poco tiempo del inicio (faltan solo 93 días) abre un escenario reglamentario complejo. Según el apartado 6.7 del estatuto, la FIFA tiene la "entera discreción" para decidir quién ocupa esa vacante.
Si se respeta el cupo de la Confederación Asiática, el gran favorecido sería Irak. El seleccionado iraquí, que ya debe jugar un repechaje contra el ganador de Bolivia y Surinam el próximo 31 de marzo, podría ascender directamente al Grupo G. Esto, a su vez, le abriría la puerta a Emiratos Árabes para meterse nuevamente en la pelea por la repesca.
Irán quedó encuadrado en una zona que, en los papeles, prometía paridad: Bélgica, Egipto, Nueva Zelanda e Irán (¿o Irak?). La historia de los mundiales tiene antecedentes de renuncias (como la de India en 1950 porque no los dejaban jugar descalzos), pero nunca una motivada por un conflicto bélico directo con el país anfitrión a tan corto plazo.