Este viernes, el fiscal federal de Santiago del Estero, Pedro Simón, solicitó la detención de Claudio Chiqui Tapia, titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y de Pablo Toviggino, en el marco de una causa penal que investiga presuntas maniobras de lavado de dinero vinculadas a la adquisición de bienes en esa provincia.
La investigación, que se encuentra en curso desde diciembre del año pasado, apunta a determinar si fondos provenientes del sistema del fútbol argentino fueron utilizados de manera irregular para la compra de propiedades y otros activos a título personal.
En ese contexto, ambos dirigentes quedaron formalmente imputados por los delitos de asociación ilícita agravada y lavado de activos, dos figuras penales que contemplan penas severas en caso de comprobarse responsabilidad.
El argumento del fiscal para la detención del Chiqui Tapia
De acuerdo con el requerimiento presentado por la fiscalía, existirían elementos que indicarían la conformación de una estructura organizada destinada a canalizar dinero de presunto origen ilícito hacia inversiones privadas.
El fiscal Simón sostiene que esta operatoria habría implicado el uso de mecanismos complejos para ocultar el origen de los fondos, lo que refuerza la hipótesis de un esquema sistemático de lavado.
Uno de los argumentos centrales esgrimidos por la fiscalía para fundamentar el pedido de detención es el presunto riesgo de fuga. Según el dictamen, este riesgo estaría sustentado en la capacidad económica de los imputados y en la existencia de una estructura que, de acuerdo a la investigación, habría sido utilizada para llevar adelante las maniobras bajo sospecha.