La decisión de Gallardo que desató la tormenta en River a días del Superclásico y el estallido de los hinchas
La primera decisión de Gallardo tras la goleada que sufrió River.Redes
La primera decisión de Gallardo tras la goleada que sufrió River.Redes
La primera decisión de Gallardo tras la goleada que sufrió River.Redes
La primera decisión de Gallardo tras la goleada que sufrió River.Redes
Marcelo Gallardo eligió el silencio en el peor momento deportivo de River. Tras la caída ante Gimnasia, suspendió la conferencia de prensa y se retiró del Monumental sin dar declaraciones. Esta decisión generó aún más revuelo, ya que contrasta con la promesa que él mismo había hecho de hablar "más cuando pierde que cuando gana".
La derrotaen el Estadio Monumental profundiza la crisis del equipo, que sumó su cuarta caída consecutiva en su cancha. Todo esto ocurre a solo días del Superclásico contra Boca Juniors, un partido que será vital para la clasificación a la próxima Copa Libertadores.
El "Muñeco" optó por no exponerse en un momento de tensión. Esta actitud contrasta con su última aparición ante los medios tras la eliminación en semifinales de la Copa Argentina. En aquella ocasión, el DT brindó una conferencia "explosiva" donde puso en duda su continuidad.
En esa oportunidad, Gallardo reconoció que el año había sido "completamente negativo" y que "los objetivos no se han cumplido". Ahora, con la crisis profundizada y el Superclásico en el horizonte, el entrenador prefiere esperar, aunque se espera que hable en algún momento de la semana para dar explicaciones.
La paciencia de los hinchas de River se agotó con la nueva frustración en el Monumental. Tras la derrota, se escucharon silbidos y canciones con fuerte repudio hacia el equipo. Si bien el único que pareció salvarse del reproche fue el entrenador Marcelo Gallardo , varios futbolistas fueron silbados. En el segundo tiempo se escucharon varios cánticos de protesta:
La expresión de mayor enojo llegó con el marcador abajo, cuando los hinchas de River comenzaron a cantar el temido: "Que se vayan todos, que no quede ni uno solo". La silbatina general para los jugadores al finalizar el encuentro confirmó el quiebre total con la hinchada.