Godoy Cruz e Independiente Rivadavia se volverán a ver las caras en la máxima categoría del fútbol argentino y la contienda se llevará a cabo en el estadio provincial, el Malvinas Argentinas. El escenario será protagonista una vez más del "clásico" después de casi una década.
El compromiso, que se desarrollará el próximo sábado 5 de abril, volverá a disputarse en el estadio provincial pese a que no se sabe si será a puertas cerradas o con público. La última vez que se vieron las caras en el Malvinas fue el 9 de febrero del año 2016 en la final de la Copa Vendimia.
La mencionada contienda tuvo muchos condimentos tanto en el verde césped como en las tribunas. En ese sentido, la victoria fue para el Expreso 1-0 con el tanto de Juan Fernando Garro en los primeros minutos.
Sin embargo, lo que era un verdadero espectáculo deportivo dentro del terreno de juego, fue opacado por una serie de importantes disturbios que bajaron desde las tribunas de ambos equipos mendocinos.
El violento final de Godoy Cruz e Independiente Rivadavia
Ambas hinchadas coparon el Malvinas Argentinas con la ilusión de disfrutar de un vibrante partido. Sin embargo, la jornada terminó de la peor manera cuando un grupo de hinchas desató una ola de violencia que opacó el evento y dejó un saldo preocupante.
Con el correr de los minutos, la desesperación de los hinchas de la Lepra fue en aumento al ver que su equipo no lograba revertir el marcador adverso. Tras el pitazo final del árbitro Alejandro Arco, la frustración se convirtió en furia y un sector de la parcialidad azul comenzó a destrozar las butacas de la platea este.
Los proyectiles comenzaron a volar hacia el campo de juego y las imágenes de los destrozos rápidamente se viralizaron en redes sociales. La policía, que ya estaba en alerta por los antecedentes de violencia en partidos de alto riesgo, intervino con un operativo que incluyó la utilización de balas de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los revoltosos.