Alarma.

Bodegas Bianchi cayó en default: la crisis del vino arrastró a otro titán de la industria mendocina

- La caída de los capitanes de la industria del vino da una pauta del volumen de la crisis.

- Bodegas Bianchi dice que "va ha honrar" su historia.

El Editor Mendoza | Javier Polvani
Por Javier Polvani
16 de enero de 2026 - 22:40

Bodegas Bianchi ha enfrentado en los últimos años lo que sus propios directivos describen como "la tormenta perfecta" sobre la vitivinicultura argentina. Un gerente de una división de la bodega, había advertido con tiempo la situación, convalidando desde la firma las informaciones en danza sobre la agudización de los problemas de las empresas para cumplir con los vencimientos de sus deudas.

Advirtió que múltiples factores convergieron en una especie de trampa que mancó tanto al mercado interno como a las exportaciones.

Con la caída en default blanqueada, la firma sanrafaelina explicó en un comunicado que los pasos dados buscan “honrar casi 100 años de historia vitivinícola de excelencia desarrollada en la Provincia de Mendoza y un orgullo para la Argentina”.

Bodegas Bianchi, en crisis

El caso Bianchi se presenta en el espejo del caso Norton. La operadora de esa emblemática bodega de Mendoza se presentó en concurso preventivo de acreedores en octubre-noviembre de 2025 debido a una situación financiera crítica, con deudas millonarias y cheques rechazados, buscando reestructurar pasivos y asegurar continuidad operativa y empleos, en medio de una difícil coyuntura para el sector vitivinícola argentino.

bodegas bianchi 1

La histórica firma de San Rafael, controlada por los herederos del fundador, dio el primer paso del proceso: llamó a los acreedores a refinanciar. La crisis de Norton ya avanzó hasta la Justicia mendocina que aceptó la convocatoria, iniciando un proceso para negociar con los cientos de acreedores, con plazos para presentar propuestas y verificar créditos, mientras directivos de la firma tienen restricciones para salir del país.

El golpe

Los motivos que golpearon a la vitivinicultura no son muy distintos a los que, entre 2024 y 2025, arrastraron a la cesación de pagos a una cantidad de empresas argentinas de sectores clave como la agroindustria, la alimentación, los textiles y los agroquímicos se presentaron en convocatoria de acreedores o enfrentaron crisis financieras importantes. Incluso en la rama de la energía hubo compañías caídas, ni la rentabilidad acomodada del actual motor de la economía nacional las salvó de fallarles a sus acreedores.

En esa instancia, cayó Los Grobos, del empresario Gustavo Grobocopatel, símbolo de la opulencia sojera de tiempos atrás. También dejó de pagar sus deudas la firma Molino Cañuelas. La lista de los casos de quebrantos en pleno desarrollo o recién definidos es nutrida. En cambio, los motivos son casi siempre los mismos; en resumen: el cambio de régimen económico puso en jaque mate al esquema financiero del modelo anterior, con lo cual las firmas que ataron su existencia o expansión a ese esquema con el cambio fueron cayendo en default.

El colapso

Uno de los principales problemas que ha enfrentado Bodegas Bianchi es la significativa caída en el consumo de vino en el mercado interno argentino. Esta tendencia, que afecta a toda la industria, se ha visto agravada por la necesidad de trasladar a los precios finales el incremento en los costos de producción. Un directivo de la firma había explicado que "este año, el precio de la uva fue el que detonó el tema del consumo por los costos que tuvimos que trasladar a los vinos", generando un círculo vicioso de precios más altos y menor consumo.

En el frente internacional, la situación no ha sido mejor. La bodega ha enfrentado serias dificultades en sus exportaciones debido principalmente a dos factores: un tipo de cambio desfavorable (dólar bajo en términos reales) y el impacto negativo de las retenciones a las exportaciones. Esta combinación ha reducido significativamente la competitividad de los vinos argentinos en los mercados internacionales, afectando directamente los ingresos por exportaciones de Bodegas Bianchi.

La crisis financiera de la bodega también está vinculada al incremento sostenido de los costos de producción. El precio de la uva, insumo fundamental, ha experimentado aumentos significativos que han impactado directamente en la estructura de costos de la empresa. A esto se suman los incrementos en otros insumos, energía, mano de obra y logística.

Comunicado empresario

Ante la difusión de los problemas financieros que atraviesa, Bodegas Bianchi emitió un comunicado oficial en el que busca llevar calma al mercado. La histórica firma de San Rafael reconoció la crisis, definiéndola como una “coyuntura excepcional de mercado”, pero desestimó una parálisis de la actividad.

En un mensaje dirigido tanto a acreedores como a la industria, el directorio “reafirma su compromiso con la transparencia y la buena fe”, saliendo al cruce de las especulaciones sobre la solvencia de la firma. La estrategia, según explicaron, no es la confrontación ni el silencio, sino una “propuesta de regularización de todas sus áreas”.

bodegas bianchi 3

Negociación con la cadena de valor La empresa confirmó que ya activó una “instancia de diálogo con toda la cadena de valor”, priorizando a sus proveedores históricos. El objetivo es alcanzar un “esquema viable de normalización” de los pagos, apelando a la historia compartida con sus socios estratégicos para cuidar lo que definieron como relaciones “sólidamente añejadas y sostenibles en el tiempo”.

El futuro de la operación Pese al ruido financiero, la bodega fue enfática respecto a su funcionamiento inmediato: el plan está enfocado en “encauzar la situación actual priorizando en todo momento la estabilidad de la compañía y la continuidad de sus operaciones”.

Mirando a mediano plazo, Bianchi plantea este escenario de estrés financiero como un punto de quiebre necesario. Lejos de un repliegue, aseguran que esta crisis “será una oportunidad para adaptarse a una nueva realidad”, confiando en que tras el saneamiento podrán “reafirmar el liderazgo de la organización” en el mapa vitivinícola nacional.

Un siglo de historia

Bodegas Bianchi, fundada en 1928 por Valentín Bianchi, un inmigrante italiano de 21 años, representa un emblema de la vitivinicultura argentina. Desde sus inicios en San Rafael, Mendoza, la bodega logró rápido reconocimiento, obteniendo en 1934 el premio nacional al "máximo exponente de vinos finos".

A lo largo de cuatro generaciones, la familia Bianchi ha mantenido firmemente la propiedad y control de la empresa, resistiendo asociaciones externas y preservando sus valores fundacionales. Entre 1970-1990, experimentó significativa modernización tecnológica, mientras que en los años 90 inició su expansión internacional, coincidiendo con el auge global del Malbec argentino.

En décadas recientes, la bodega ha enfrentado desafíos como la creciente competencia global, cambios en patrones de consumo y crisis económicas nacionales. A pesar de movimientos ejecutivos como la salida de Rafael Calderón, Bodegas Bianchi continúa siendo un símbolo de tradición, calidad y compromiso familiar en la industria vitivinícola argentina, manteniendo vivo el legado de Don Valentín casi un siglo después.

Dejá tu comentario

LO QUE SE LEE AHORA
Potasio Cancambria, impulsado por la canadiense Cancambria Exploraciones SA, busca sacar mineral en Malargüe.

Las más leídas

Te Puede Interesar