El costo del cambio

Empresarios reconocen avances de Milei, pero no firman un cheque en blanco

Weiss reclamó obra pública y menor inflación, mientras Grinman defendió el rumbo pese al cierre de empresas y la pérdida de empleos
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Por El Editor Mendoza

La dirigencia empresarial mantiene su respaldo al rumbo económico del Gobierno de Javier Milei, aunque algunos de sus principales referentes comenzaron a marcar diferencias sobre el ritmo de la recuperación y las herramientas necesarias para reactivar la economía.

Los planteos no cuestionan el objetivo de alcanzar una economía más estable, pero sí ponen el foco en algunos de los costos de la transición. Entre ellos aparecen la caída de la actividad, el cierre de empresas, la pérdida de puestos de trabajo y la necesidad de recuperar sectores como la construcción.

El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), Gustavo Weiss, planteó que la estabilidad macroeconómica debe complementarse con medidas que permitan recuperar la actividad. Entre sus principales reclamos aparece la continuidad de obras de infraestructura financiadas mediante créditos multilaterales.

La construcción pide volver a invertir

Weiss reconoció que la inflación actual es considerablemente menor a la registrada durante el Gobierno anterior, pero advirtió que todavía se encuentra en niveles elevados y sostuvo que el objetivo debería ser llevarla a un dígito.

Para el titular de CAMARCO, una economía normal necesita combinar estabilidad de precios, acceso al crédito y una mayor vinculación con el exterior. En ese esquema, consideró que la estabilización no debería impedir la implementación de políticas destinadas a recuperar la actividad.

La construcción arrastra una fuerte contracción que comenzó durante la gestión anterior y se extendió hasta mediados de 2024. Por eso, uno de los principales reclamos de Weiss está relacionado con los recursos destinados a infraestructura.

El dirigente señaló que el sector viene reclamando al Gobierno el uso de recursos para avanzar con obras y mantener contratos vinculados con créditos multilaterales.

Weiss mantiene contacto con el secretario de Coordinación de Infraestructura, aunque mencionó que desde hace algún tiempo no tuvo contacto directo con el ministro de Economía, Luis Caputo. También coincidió con planteos de otros sectores industriales sobre la necesidad de “nivelar la cancha” frente a determinados productos importados.

La posición refleja uno de los puntos donde la dirigencia empresarial busca compatibilizar el nuevo esquema económico con herramientas destinadas a sostener la producción y el empleo.

El respaldo empresario y el costo del ajuste

Desde otra parte del sector privado, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Natalio Mario Grinman, defendió el proceso de transformación impulsado por Milei, aunque reconoció que la situación de las empresas es heterogénea.

Durante la apertura del Council of the Americas, Grinman sostuvo que la transición implica sacrificios y que existen sectores que atraviesan dificultades. También admitió que algunas empresas cerraron y que se perdieron puestos de trabajo.

Sin embargo, el dirigente sostuvo que está dispuesto a respaldar ese costo si permite transformar la economía argentina y avanzar hacia un país más estable y previsible.

Su argumento parte de una crítica al modelo anterior, caracterizado —según su visión— por un Estado con una fuerte intervención sobre las decisiones de las empresas y los mercados.

Con el cambio de modelo, Grinman planteó que el sector privado debe asumir una mayor responsabilidad y abandonar parte de la protección que tuvo durante años.

Las pymes cuestionan el costo

La visión de Grinman, sin embargo, no representa a todo el empresariado. Las pequeñas y medianas empresas expresaron durante la semana una posición mucho más crítica sobre las consecuencias del actual escenario económico.

Representantes del sector se manifestaron el jueves frente a la Casa Rosada para reclamar por la situación de las pymes y advertir sobre el impacto que tuvo la caída de la actividad sobre las empresas y el empleo.

Entre los datos utilizados para dimensionar el problema, señalaron que más de 30.000 empresas habrían cerrado desde diciembre de 2023.

Así, dentro del sector empresario conviven dos posiciones que no necesariamente son contradictorias: mientras los principales referentes de las cámaras respaldan el rumbo general del Gobierno y aceptan el proceso de transformación, también reclaman condiciones para recuperar la actividad.

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