Según un reciente informe de FADA, los impuestos en productos esenciales como carne, pan y leche superan ampliamente la ganancia. Con una carga tributaria que alcanza el 70% de origen nacional, la presión fiscal representa una porción significativa del precio que pagan los consumidores argentinos a diario.
¿Carga impositiva mayor a las ganancias?
Un estudio realizado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) evidenció que los impuestos tienen más peso que las ganancias en el precio de productos clave para la dieta de los argentinos. La investigación mostró que, de cada 4.000 pesos pagados por carne, pan o leche, 1.000 pesos son tributos.
El 70% de esa carga corresponde a impuestos nacionales, destacándose el IVA, mientras que el resto se reparte entre ingresos brutos provinciales y tasas municipales. Esta realidad genera una fuerte presión sobre el precio final, en un contexto de alta inflación y caída del poder adquisitivo.
“Que los impuestos superen la ganancia puede ser injusto, especialmente en cadenas productivas afectadas por variables como el clima, el costo del maíz o el combustible”, explicó Antonella Semadeni, economista de FADA.
Cómo se compone el precio del pan, la leche y la carne en Argentina
En el caso del pan, el informe revela que el valor final se multiplica 12 veces desde el trigo al mostrador. Del total, el 60% son costos, 24% impuestos y 16% ganancias. Solo el 8% corresponde al trigo, mientras que el mayor peso recae en el eslabón de la panadería, con un 64%.
Para la carne, el 60% del precio está compuesto por costos como tierra, sanidad animal, transporte y personal. Le siguen los impuestos (25%) y las ganancias (15%). Desde la cría hasta la carnicería, el producto atraviesa múltiples etapas con costos acumulativos.
En el caso de la leche, los impuestos representan el 26% del precio final, mientras que los costos productivos llegan al 67%. Apenas un 7% corresponde a la ganancia de los distintos actores de la cadena.