Más de la mitad de las empresas familiares argentinas no tiene plan de sucesión
El informe revela que más del 50% de las empresas familiares argentinas carece de plan de sucesión, comprometiendo su futuro.
El informe revela que más del 50% de las empresas familiares argentinas carece de plan de sucesión, comprometiendo su futuro.
El informe revela que más del 50% de las empresas familiares argentinas carece de plan de sucesión, comprometiendo su futuro.
El informe revela que más del 50% de las empresas familiares argentinas carece de plan de sucesión, comprometiendo su futuro.
Un reciente estudio de Insight 21 reveló que más del 50% de las empresas familiares de Argentina no cuenta con un plan de sucesión definido ni estructuras de gobernanza sólidas. La consultora Zendera advirtió que esta carencia compromete la continuidad y sostenibilidad del tejido productivo nacional.
El informe “Gobernanza y Sostenibilidad en Empresas Familiares en Argentina” expuso que muchas compañías familiares alcanzan buenos resultados económicos, pero no planifican su relevo directivo.
“Podemos encontrarnos con empresas que logran ser exitosas, incluso en momentos de gran incertidumbre, pero no tienen un plan para continuar a lo largo de los años”, sostuvo Martín Quirós, socio de Zendera.
“La pregunta fundamental es: ‘qué pasa si…’. Ese interrogante es el punto de partida de cualquier plan de transición responsable”, agregó Quirós.
El socio Hernán de la Riva remarcó que la continuidad de las empresas familiares depende de un delicado equilibrio entre familia, liderazgo y negocio.
La consultora advierte que la profesionalización sin pérdida de identidad es el mayor desafío actual. La transición generacional, sostienen, requiere incorporar herramientas de gestión moderna sin abandonar los valores fundacionales que dieron origen a las compañías.
El estudio, elaborado por Insight 21 (Universidad Siglo 21), recopiló datos de más de 300 firmas familiares de todo el país. Entre sus principales conclusiones:
El documento subraya la necesidad de institucionalizar la gestión familiar y profesionalizar la toma de decisiones, claves para la sostenibilidad económica a largo plazo.