BATOS y el eco del indie mendocino: una banda que creció canción a canción
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
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Formados en 2019, BATOS es uno de esos proyectos mendocinos que empezaron en silencio, casi sin pretensiones, y con el tiempo fue encontrando un rumbo propio dentro de la escena. Sus primeros singles, Afuera y Cariño, comenzaron a circular tímidamente, pero alcanzaron para mostrar una sensibilidad indie pop que más tarde se transformaría en su sello.
Desde entonces, la banda no dejó de crecer, incluso atravesando cambios de integrantes, pero manteniendo siempre las mismas ganas. El verdadero punto de quiebre llegó en febrero de 2021, cuando un show en Willys Bar, en Chacras de Coria, terminó de consolidar al grupo.
Ese impulso los llevó a lanzar Gelatina, un adelanto que funcionó como carta de presentación de lo que sería su identidad sonora: climas suaves, ritmos bailables y un juego de texturas experimentales 100% suyas.
Dos años más tarde publicaron En la noche (2023), un álbum autoproducido que identificó al grupo como una de las propuestas mendocinas más inquietas, con una mirada fresca sobre el indie local y un crecimiento sostenido que todavía sigue en marcha.
Consultados sobre si se imaginan viviendo del arte, la banda no duda en la convicción que los sostiene desde el comienzo: “Esa es una de las cosas que nos une y que hace que nosotros le pongamos todos los días a esto. Siempre hablamos del tema y todos estamos completamente enfocados en que va a suceder en algún momento. Tenemos un montón de paciencia, sabemos que el camino es largo, hemos aprendido mucho, seguimos aprendiendo, pero nuestra vida un poco se basa en esto”.
Al hablar de las ventajas y desventajas de ser una banda mendocina, fueron claros: “Como ventaja creo que hemos sabido hacia qué público ir, a qué festivales, bares, en qué entorno movernos. Quizá la desventaja es que hay veces que no te queda otra que hacer show autogestivos, porque tal vez la propuesta que hay no alcanza para la cantidad de proyectos que hay”.
Incluso el carácter “chico” o “cerrado” de Mendoza terminó jugando a su favor. El boca en boca ayudó a que su música circulara más rápido de lo que imaginaban. Y en los shows, aseguran que todavía se sorprenden para bien cada vez que ven nuevas caras cantando sus canciones.
Hablar de ser músico independiente también implica hablar de inversión: equipos de sonido, instrumentos, computadoras para producir, software, micrófonos... todo suma, y todo es costoso. En su estudio, hoy completamente equipado, calculan que debe haber cerca de 10 millones de pesos en herramientas de trabajo.
Pero no se trata de algo que apareció de un día para el otro, sino que fue un proceso lento y colectivo, donde cada integrante fue aportando lo suyo: un instrumento, una placa, un micrófono, lo que hacía falta para seguir creciendo juntos.
Y dieron un mensaje motivador para los próximos proyectos emergentes: “Cada uno de nosotros hemos ensayado con una guitarra en el comedor de la casa de nuestras viejas, o sea, es como se arranca, la verdad. Ninguno ha sido privilegiado de arrancar en ningún lugar ni con los mejores instrumentos. Se puede empezar con algo muy básico o un home studio. Si nosotros lo pudimos hacer, lo pueden hacer muchas personas”.
La banda se subió al tren de la nostalgia y recordó sus presentaciones más importantes, esas que para ellos ocupan un lugar fijo en el podio:

Batos en la reapertura de Nido Club este 2025. @batosmusica
Por último, hablaron de la importancia de llegar a su público a través de sus letras y melodías: "Cuando estamos tocando y veo a la gente que está con los ojos cerrados, bailando, en un mundo aparte, como que hemos generado un universo dentro del lugar, me parece increíble", dijo el bajista, Enzo Malizia.
"Creo que nuestros temas están infundados en sentimientos, en cosas nuestras. Lograrle transmitir a esa persona que está cantándose el tema porque justamente le despierta algún sentimiento, para nosotros es un objetivo más que cumplido. Poder compartirle un poco de lo que a nosotros nos gusta vivir, nos gusta hacer", sumó Santiago Peralta, cantante.
Los músicos se presentaron el 23 de noviembre en el ciclo Dante Blends de la Bodega Dante Robino, compartiendo fecha con otros proyectos mendocinos como Magnolia Monti y Pasado Verde.
Adelantaron que entre sus pendientes figura tocar en algún festival fuera de la provincia y, además, revelaron que están trabajando en los últimos detalles de su tercer disco, que esperan lanzar muy pronto.

@batosmusica