El ex presidente Jair Bolsonaro fue detenido de forma preventiva este sábado en su residencia de Brasilia por la Policía Federal de Brasil, una acción ordenada por la Corte Suprema brasileña (STF). El líder, que ya cumplía prisión domiciliaria desde agosto, fue trasladado a dependencias policiales para "garantizar el orden público".
La "razón inquietante" por la que fue detenido
La detención preventiva del ex mandatario, que se encontraba en su casa tras ser condenado a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado, responde a una causa urgente: la violación de las medidas cautelares. Según detalló la Corte Suprema, las autoridades detectaron una "violación del equipamiento de monitoreo electrónico" que llevaba el exmandatario. La prueba principal es la intención de fuga.
El juez Alexandre de Moraes, relator del proceso, afirmó en su auto que la información "confirma la intención del condenado de romper la tobillera electrónica para asegurar el éxito de su fuga". El magistrado justificó la acción al observar un "riesgo de fuga concreto", facilitado por una manifestación convocada frente a su casa por uno de sus hijos.
El contexto: 27 años de condena y aliados prófugos
La orden de prisión preventiva se produce en el marco de la condena impuesta a Bolsonaro el pasado 11 de septiembre por la Primera Sala del Supremo, que lo sentenció por intentar "perpetuarse" en el poder tras perder las elecciones de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
De Moraes recordó que este no es un caso aislado. Varios aliados del ex jefe de Estado condenados o procesados por prácticas golpistas huyeron del país recientemente, como el diputado Eduardo Bolsonaro y el exjefe de Inteligencia Alexandre Ramagem.
¿Qué pasará ahora con el expresidente?
La detención de este sábado no es el inicio de la ejecución de la condena de 27 años que recibió, lo cual se esperaba para las próximas semanas. Se trata de una medida preventiva que durará hasta que haya una nueva orden judicial.
Mientras tanto, sus aliados reaccionaron arremetiendo contra la Justicia brasileña y utilizaron el arresto para impulsar su principal bandera política: la aprobación de una amnistía en el Congreso que beneficie tanto a Bolsonaro como al resto de los condenados por golpismo.
La senadora Damares Alves, exministra de su gobierno, confió en que la Cámara de Diputados "vote inmediatamente una amnistía" para el líder. En la sede de la Policía Federal de Brasilia, el exgobernante permanecerá en una sala privada hasta que la Corte Suprema decida su destino.