La decisión de China de suspender indefinidamente las importaciones de productos avícolas argentinos sacudió al sector agroexportador este jueves. La medida, que llegó apenas cinco meses después de la reapertura del mercado, se tomó tras confirmarse el primer caso local de gripe aviar en un establecimiento comercial. El Senasa dispuso además la suspensión de exportaciones hasta nuevo aviso.
Vuelta atrás tras la reapertura de importaciones
La noticia fue comunicada a través de un aviso en la web oficial de aduanas chinas. Allí se notificó que las importaciones de pollo argentino quedaban suspendidas, aunque “sin precisar motivos ni un plazo de vigencia”, informó la agencia Reuters.
En marzo de 2023, un brote de gripe aviar había motivado un cierre prolongado que recién se revirtió este año. Sin embargo, a poco de cumplirse cinco meses de la reapertura, la Argentina vuelve a perder acceso a uno de sus principales mercados avícolas.
Impacto en el sector y reacción internacional
China es uno de los principales compradores de patas, alitas y cortes con hueso de pollo. La suspensión genera preocupación porque se suma a medidas similares aplicadas contra Brasil y España, lo que presiona sobre el precio global de la carne de ave.
“El aviso de suspensión no indicó el motivo de la medida ni cuánto tiempo permanecerá vigente”, remarcó Reuters. La agencia también señaló que las autoridades aduaneras chinas “no respondieron inmediatamente a una solicitud de comentarios”.
Para la analista senior de proteínas animales de Rabobank en Hong Kong, Pan Chenjun, la decisión puede tener un doble efecto: “Esta decisión puede ayudar a apuntalar los precios de algunos productos avícolas, ya que China ha restringido las importaciones de algunos proveedores importantes”, explicó. No obstante, aclaró que “el impacto en los precios será limitado, dado que China cuenta con un excedente de carne aviar”.
Medidas en Argentina
En paralelo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) dispuso la suspensión inmediata de exportaciones de productos avícolas. El organismo ya había actuado de la misma manera durante el brote de 2023, cuando se registraron pérdidas millonarias para el sector.
“Nuestra prioridad es resguardar la sanidad animal y mantener informados a los organismos internacionales y socios comerciales”, señalaron desde Senasa. El organismo confirmó que la situación está bajo control y que se intensificaron los operativos de vigilancia epidemiológica.