A pesar de estar inhabilitado hasta 2030 para ejercer cargos públicos, Bolsonaro conserva influencia en la política brasileña y se espera que designe a un heredero político para enfrentar al presidente Lula da Silva en las próximas elecciones.
Un fallo histórico con impacto político
El juez Alexandre de Moraes, quien supervisa el caso, aseguró que Bolsonaro encabezó un “complot golpista” y una “organización criminal”. La jueza Cármen Lúcia respaldó su voto, consolidando la mayoría en el panel de cinco magistrados.
La condena, que aún espera la determinación de la pena, profundiza la polarización política en Brasil y podría desatar una reacción internacional, especialmente de Estados Unidos, donde el presidente Donald Trump ya vinculó la situación judicial de su aliado con la aplicación de un arancel del 50% sobre productos brasileños.
Posibles escenarios en Brasil
El fallo podría alentar a los legisladores aliados del bolsonarismo a impulsar un proyecto de amnistía en el Congreso. El debate sobre la pena comenzará este viernes y se anticipa una escalada en la disputa política.
Mientras tanto, en las calles, tanto seguidores como detractores del expresidente comienzan a organizar movilizaciones.