Emmanuel Macron confirmó que Francia rechaza el acuerdo con el Mercosur
Javier Milei y Emmanuel Macron. El francés no digiere el acuerdo comercial con el Mercosur.
Javier Milei y Emmanuel Macron. El francés no digiere el acuerdo comercial con el Mercosur.
Javier Milei y Emmanuel Macron. El francés no digiere el acuerdo comercial con el Mercosur.
Javier Milei y Emmanuel Macron. El francés no digiere el acuerdo comercial con el Mercosur.
En un contexto de alta tensión para el sector agropecuario europeo, el Gobierno de Francia ha ratificado su decisión de votar en contra de la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. La decisión fue informada por Emmanuel Macron a través de sus redes sociales.
A pesar de reconocer avances en las negociaciones, París sostiene que el tratado actual no garantiza una competencia justa para sus productores ni protege adecuadamente su soberanía alimentaria. Esto se dio a conocer luego de que se registrara un tractorazo en París durante la mañana de este jueves.
El argumento central de Francia es que el acuerdo, cuyos mandatos de negociación datan de 1999, ha quedado totalmente desactualizado. Según informes de la Comisión Europea citados por el Gobierno francés, el impacto económico del pacto sería marginal, con un crecimiento proyectado de apenas un 0.05% del PIB de la UE para el año 2040.
Para las autoridades francesas, este mínimo beneficio macroeconómico no justifica los riesgos que correrían sectores agrícolas sensibles. "No se justifica exponer sectores esenciales para nuestra soberanía alimentaria a un acuerdo basado en una base demasiado antigua", señala la postura oficial.
Francia ha liderado una presión constante sobre la Comisión Europea para modificar los términos del intercambio. Si bien mantiene su voto negativo, destaca tres ejes donde se han logrado concesiones significativas:
A pesar de estas victorias en la letra pequeña, el rechazo político en Francia es total. Tanto la Asamblea Nacional como el Senado han mostrado una oposición unánime al acuerdo en su forma actual. "La firma del acuerdo no es el final de la historia", aseguran desde París, prometiendo seguir luchando por una agenda europea que priorice la protección y la competitividad por encima de la apertura comercial indiscriminada.