El acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza se encuentra en un estado de fragilidad extrema debido a las continuas acusaciones de incumplimiento entre las partes. El Ministerio del Interior del Gobierno de Hamás denunció que Israel ha violado la tregua en 591 ocasiones desde su entrada en vigor, una cifra que agrava la tensión.
El cruce de denuncias y la dificultad para avanzar a la siguiente fase del acuerdo ponen en riesgo la continuidad del cese de hostilidades, que ha permitido un respiro temporal a la población civil.
La cifra de la polémica: las 591 violaciones denunciadas por Hamás
Según el comunicado emitido por el Ministerio del Interior gazatí, las violaciones cometidas por la ocupación israelí resultaron en 357 mártires y 903 heridos desde el inicio de la tregua. Las denuncias detallan las acciones militares que supuestamente quebrantaron el acuerdo:
- 164 ocasiones en las que el Ejército israelí abrió fuego contra "civiles, viviendas y tiendas de campaña de desplazados".
- 280 bombardeos realizados por vía "terrestre, aérea y de artillería".
- 118 demoliciones de viviendas e infraestructuras civiles, un "crimen sistemático" que busca castigar colectivamente a la población.
Además, el informe asegura que Israel ha detenido a 38 personas dentro del territorio palestino hasta la noche del 29 de noviembre, intensificando la percepción de inestabilidad.
El drama humanitario: 4.000 pacientes de glaucoma en riesgo
A pesar del cese al fuego, la crisis sanitaria en Gaza continúa agravándose. La Sanidad gazatí denunció una escasez crítica de medicamentos, controlada por Israel en el acceso de ayuda humanitaria al enclave.
La falta de suministros ha generado un drama específico: la escasez de medicamentos oftalmológicos especializados ha puesto en riesgo a miles de civiles. Se advierte que 4.000 pacientes con glaucoma corren un riesgo inminente de perder la visión debido a la falta de tratamiento esencial y las limitadas opciones quirúrgicas. Por ello, la Sanidad gazatí ha hecho un llamamiento urgente a los mediadores para que permitan el acceso de los recursos necesarios.
Acusaciones cruzadas: el señalamiento de Israel y la "línea amarilla"
Israel, por su parte, también ha denunciado violaciones del acuerdo por parte del grupo islamista Hamás. Las autoridades israelíes señalan accesos puntuales de milicianos más allá de la "línea amarilla", la demarcación imaginaria establecida como límite tras el repliegue inicial de las tropas.
Además, las autoridades acusan a los islamistas gazatíes de postergar la devolución de los cadáveres de rehenes que siguen retenidos en el enclave. En Gaza aún permanecen los cuerpos de dos cautivos: un soldado israelí y un tailandés. En este contexto de tensión, el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, afirmó que su organización está comprometida con el acuerdo y que la búsqueda de los cuerpos refleja esa intención.
¿Qué sigue? Hamás pide a los mediadores avanzar a la segunda fase
El portavoz Qassem también utilizó su declaración para presionar por el avance de las negociaciones, indicando que "Israel está retrasando el inicio de la segunda fase (del alto el fuego)". El grupo islamista hizo un llamamiento "a los mediadores para que presionen a Israel para que cumpla con sus obligaciones, abra el paso fronterizo de Rafah y pase a la segunda fase", buscando acelerar el proceso de tregua y ayuda humanitaria.