El grupo armado Hamás entregó hoy los cuerpos de Shiri Bibas, sus dos hijos Ariel y Kfir Bibas, de nacionalidad argentina israelí, y de Oded Lifshitz, cuatro de los rehenes a los que se daba por muertos desde hacía tiempo y que han llegado a simbolizar la angustia de la nación tras el ataque del 7 de octubre de 2023.
Kfir era el rehén más joven tomado ese día. Hamás afirmó que los cuatro fueron asesinados junto con sus guardias en ataques aéreos israelíes.
El Presidente israelí pidió perdón
"Agonía. Sufrimiento. No hay palabras", escribió el presidente de Israel, Isaac Herzog en X: "Nuestros corazones --los corazones de toda la nación-- están destrozados. En nombre del Estado de Israel, bajo la cabeza y pido perdón. Perdón por no haberles protegido en ese día terrible. Perdón por no haberlos traído a casa con vida".
Los milicianos mostraron cuatro ataúdes negros en un escenario rodeado de pancartas, incluida una grande que representaba al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como un vampiro.
Miles de personas, incluidos muchos combatientes armados y enmascarados, observaron cómo se cargaban los ataúdes en vehículos de Cruz Roja que luego se marcharon para entregarlos a las fuerzas israelíes, informaron medios internacionales.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron que la Cruz Roja recibió los cuerpos de cuatro rehenes israelíes asesinados y los trasladaron a las tropas israelíes y agentes del Shin Bet dentro de Gaza.
Una vez que los cuerpos fueron entregados al Ejército israelí, se realizó una breve ceremonia militar en su honor antes de ser trasladados a Israel para su identificación forense.