Marcelo Corazza, el ex productor de televisión que se hizo conocido como el primer ganador de Gran Hermano, se quedó sin recursos legales para frenar su juicio oral. La Corte Suprema rechazó este jueves la última presentación de su defensa y dejó firme el proceso que lo tiene acusado de integrar una red de explotación sexual de menores que operó durante más de dos décadas.
La defensa alegó arbitrariedad pero no le fue bien en ninguna instancia
El recurso apuntaba contra la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional, que había agravado la calificación legal en su contra y ordenado su detención. Sus abogados alegaron "arbitrariedad" y sostuvieron que es ajeno a los hechos, pero ese argumento tampoco había prosperado antes en la Cámara de Casación Penal. El máximo tribunal, con la firma de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, aplicó el artículo 280 del Código Procesal, que le permite rechazar apelaciones sin dar explicaciones cuando no cumplen los requisitos formales.
Una red que captaba adolescentes desde 1999
La causa arrancó el 24 de octubre de 2022 a partir de una denuncia ante la PROTEX, la fiscalía especializada en trata de personas. Según los fiscales de instrucción Carlos Rívolo y Alejandra Mángano, la organización se dedicó a captar adolescentes varones mediante engaños para someterlos a prácticas sexuales con adultos en la Ciudad de Buenos Aires, la provincia de Buenos Aires y Misiones, desde 1999 hasta 2023. En el juicio se debatirán hechos que habrían perjudicado a diez víctimas.
Los cinco acusados y sus roles
Los acusados son Rolando Angelotti, Ignacio Mermet, Fernando Charpenet, Leandro Aguiar y Corazza. Los cuatro primeros se encuentran detenidos con prisión preventiva y el último está excarcelado. Angelotti es señalado como el líder de la banda, mientras que a él y a Aguiar se les atribuye el reclutamiento de menores a través de aplicaciones de citas. Corazza, Mermet y Charpenet son acusados como integrantes activos de la organización.
Corazza dice que solo va a contar su vida
En declaraciones previas al inicio del debate, el acusado se mantuvo firme en su inocencia y sorprendió con su postura: dijo que no se preparó de ninguna forma para defenderse y que simplemente va a "contar su vida". El Tribunal Oral Federal 3, integrado por los jueces Andrés Basso, Javier Ríos y Fernando Machado Peloni, tiene ahora vía libre para avanzar con uno de los casos de explotación sexual infantil más extensos de la justicia federal argentina.