La Justicia mendocina decidió trasladar a la cárcel a la madre de un adolescente que la semana pasada ingresó a una escuela con una réplica de un arma de fuego, en el medio de las amenazas de tiroteos en colegios de Mendoza y el país que alarmaron a la comunidad.
La mujer se encuentra imputada por el delito de intimidación pública agravado por la participación de un menor y para las autoridades, que el menor haya llevado una réplica de arma de fuego a la institución educativa reviste de un “mayor reproche penal”.
En un comunicado difiundido cerca de este mediodía por el Ministerio Público Fiscal se informó que la mujer había sido imputada el viernes 17 de abril por el delito de instigación a la intimidación pública, sin arresto, pero ahora su situación procesal se agravó.
“A la luz de lo antedicho y teniendo en cuenta que la naturaleza del hecho requiere de un mayor reproche penal, se decidió que ahora el encuadre esté dentro del artículo 211 del Código Penal (Intimidación Pública, realizar comportamientos que puedan generar intranquilidad pública) agravado por la intervención de un menor, según artículo 41 quater del C.P (Código Penal), por lo que se prevé una pena de tres a ocho años de prisión en caso de ser hallada culpable", detalla la información.
"En ese marco, es que el fiscal a cargo de la investigación, Juan Manuel Sánchez, ha ordenado la detención de la progenitora de manera preventiva y su alojamiento en Penitenciaria Provincial”, indica el documento.
Alerta en las escuelas
En la explicación se destaca que, al momento de la ejecución del hecho, “ya era de público y de notorio conocimiento, no solo en las comunidades educativas, sino también en la sociedad en general, el temor y el alerta que se venía generando”.
Además se valoró la particular situación de instigar a un adolescente del cual resulta ser progenitora, sumado a la severidad de la escala penal del delito endilgado, todo lo cual se traduce en una expectativa de pena de cumplimiento efectivo.