Un celador de 62 años que trabajaba en el colegio Marcelino Blanco de La Paz seguirá cumpliendo prisión preventiva en su domicilio, luego de una audiencia realizada este mediodía en los tribunales de San Martín. El hombre, identificado como J. M. A. A., está imputado por abuso sexual simple contra la adolescente de 14 años que en septiembre de 2025 ingresó armada a esa escuela del Este mendocino.
Según la investigación, la menor habría llevado el arma ese día para dispararle al celador. Él tenía franco y no estaba en el establecimiento.
La prisión preventiva
La audiencia fue pedida por el fiscal Héctor Rosas, quien presentó las pruebas reunidas durante la investigación. Luego expuso la defensa y el juez Ricardo Schulz dictó la prisión preventiva, manteniendo el arresto domiciliario que el acusado ya tenía desde el 27 de febrero, cuando la fiscal de Delitos Sexuales Laura Nieto ordenó su detención e imputación.
El inicio de la causa
El 10 de septiembre de 2025, una menor llegó al colegio Marcelino Blanco con una pistola 9 milímetros que pertenecía a su padre, excomisario de la Policía de San Luis. Deambuló varios minutos por el establecimiento con el arma en la mano sin encontrar al celador, que ese día tenía franco.
Lo que siguió fue un operativo de más de cinco horas: amenazó a compañeros, disparó cerca de los pies de la preceptora que intentó persuadirla y recibió a los primeros policías con más disparos. El Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) tomó el mando y la negociadora Rocío Conti logró que entregara el arma, que tenía cinco balas en el cargador, sin más incidentes. En ese momento el hecho se leyó como un episodio de bullying, pero fue recién durante el tratamiento posterior cuando la adolescente reveló el abuso.
Tras el episodio la menor quedó bajo tratamiento psicológico con dos profesionales. Durante ese abordaje les contó a sus psicólogos que el celador la había abusado dentro de la escuela, y ese relato fue el puntapié de la investigación por delitos sexuales.