Investigación en curso.

Propofest: buscan abrir el celular de anestesista mendocino, cuya muerte por sobredosis derivó en un escándalo

- Se trata del teléfono del anestesista Alejandro Zalazar, quien fue hallado muerto en su domicilio

- Su muerte derivó en una investigación por robo de fármacos

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
2 de abril de 2026 - 13:22

La Justicia busca abrir el celular de Alejandro Zalazar, el anestesista oriundo de Mendoza que murió por sobredosis de propofol y fentanilo en la Ciudad de Buenos Aires y cuyo caso derivó en una investigación entorno al robo de fármacos por parte de profesionales de la salud para su uso en fiestas privadas. Buscan obtener información relevante para la investigación.

El teléfono fue hallado al lado del cuerpo de Zalazar cuando la Policía ingresó a su departamento en Palermo a fines de febrero y, ante la importancia de su contenido, se solicitó la colaboración de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal, perteneciente a la oficina del Ministerio Público Fiscal, según información publicado hoy por la agencia Noticias Argentinas.

Las autoridades indicaron que el celular está bloqueado, por lo que se necesita de especialistas para lograr su apertura y así extraer toda información que pueda ser de suma importancia en la causa.

El escándalo inició en febrero pasado cuando la policía ingresó al departamento de Zalazar (31), quien trabajaba en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Lo encontraron sin vida, pero un detalle médico-forense cambió el rumbo de la causa: tenía una vía intravenosa conectada a su pie derecho.

La autopsia confirmó que la causa del deceso fue una congestión y edema pulmonar y meningoencefálico, derivados de una sobredosis de propofol y remifentanilo, dos anestésicos de uso estrictamente quirúrgico. El hallazgo de insumos descartables en su vivienda sugirió que no se trataba de un hecho aislado, sino de una práctica recurrente.

anestesista

Imputados y allanamientos

La investigación, liderada por el fiscal Lucio Herrera, puso la lupa sobre el Hospital Italiano, donde se detectó el faltante de drogas e insumos. Esto derivó en la imputación de dos profesionales por administración fraudulenta: Hernán Bovieri, un anestesiólogo de trayectoria, especialista en anestesia intravenosa y referente en foros internacionales y de Delfina “Fini” Lanusse, residente de tercer año y graduada de la Universidad Austral.

Ambos tienen prohibido salir del país y el contacto entre sí. Durante los allanamientos realizados el 13 de marzo en Capital Federal y Tigre, la Policía de la Ciudad incautó evidencia clave: pendrives, tablets y, fundamentalmente, una caja con tubos de anestesia, jeringas y ampollas de sedantes quirúrgicos que pertenecerían al hospital.

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