Meses atrás, un camionero que circulaba por la Ruta 40 en Lavalle encontró un ñandú y decidió llevarlo a su casa en Lunlunta, Maipú. Allí permaneció durante diez meses, encerrado en una jaula de madera cubierta con nylon. Hasta que días atrás vecinos denunciaron la situación al 911. Sin embargo, quienes mantenían cautivo al animal tuvieron una coartada para que no se les aplicaran multas.
La denuncia de los vecinos y el operativo
Fue una denuncia anónima lo que activó la intervención de la Policía Rural, que llegó hasta una vivienda de calle Azcuénaga al 1.500. Allí constataron la presencia del ave en cautiverio. La dueña explicó que el animal había sido hallado con lesiones en la zona de los badenes y que su pareja lo trasladó para curarlo.
La ley vigente
Los moradores señalaron que desconocían la prohibición de mantener ejemplares de fauna silvestre en domicilios particulares. La ley nacional Nº 22.421, de Conservación de la Fauna, establece sanciones por la tenencia de especies protegidas. Ante la notificación, entregaron voluntariamente al ñandú.
El destino del animal
La Oficina Fiscal de Maipú dispuso el secuestro del ejemplar, que fue remitido a la Dirección de Biodiversidad y al Ecoparque para su recuperación. El caso expone la tensión entre la buena intención de asistir a un animal herido y la necesidad de respetar las normativas que garantizan su conservación en hábitats adecuados.