En la Fórmula 1, las casualidades no existen y las fotos en redes sociales son comunicados oficiales disfrazados de informalidad. Antes de subirse al avión para su histórico Road Show en Buenos Aires, Franco Colapinto pasó por la fábrica de Alpine en Enstone para algo más que una simple visita de cortesía.
Allí lo esperaba Flavio Briatore, el "Zar" del equipo, para sellar un respaldo que en el paddock se lee como un blindaje total antes del GP de Miami.
El "padrino" mueve sus fichas
Aunque técnicamente es asesor ejecutivo, en la práctica Briatore es quien corta el bacalao en la escudería francesa. Que Flavio haya decidido mostrarse sonriente con el pibe de Pilar no es solo un mimo al talento: es un mensaje directo a la competencia y a los patrocinadores. Briatore, el hombre que moldeó a leyendas como Schumacher y Alonso, ha puesto su ojo -y su influencia- en el argentino.
El encuentro se dio inmediatamente después de que Franco completara un Filming Day en Silverstone, donde giró 200 kilómetros con el A526. El dato que pocos notaron es que Briatore supervisó personalmente los reportes de ese test, donde Colapinto mostró una adaptación asombrosa a los neumáticos de demostración y a los procedimientos de carrera que se aplicarán en Estados Unidos.
Embed - Flavio Briatore on Instagram: "Good to see you in Enstone @Francolapinto after yesterday’s Filming Day. Lots of work at the factory ahead of Miami "
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"Mucho trabajo": el mensaje entre líneas
"Qué bueno verte en Enstone... mucho trabajo por delante", escribió el italiano. Para los que conocen el lenguaje cifrado de la F1, esa frase es una confirmación de que Franco no está de paso. El "trabajo por delante" incluye simulador intensivo y una estrategia agresiva para que Alpine mantenga ese quinto puesto en el mundial que hoy ostenta con 16 puntos, superando incluso a potencias como Aston Martin.
Franco, por su parte, procesa este respaldo con su frescura habitual, pero sabe que el apoyo de Briatore le da una espalda política que pocos pilotos jóvenes tienen. Es el pasaporte para arriesgar más en Miami sin el miedo al error que suele paralizar a los rookies.
De la oficina de Flavio al ruido de Palermo
Sin escalas, Colapinto cambia ahora el silencio de la fábrica por el delirio argentino. Este domingo 26 de abril, el piloto de Pilar hará rugir el Lotus E20 con motor V8 en un circuito callejero entre Libertador y Sarmiento. “El 26 se quedan sin tapones las farmacias”, disparó Franco, avisando que el sonido del motor Renault será un terremoto para la Ciudad.
Pero mientras los fanáticos esperan las selfies y el humo de las cubiertas, en los despachos de Europa ya se cocinó lo importante: Colapinto es el hombre de confianza de Briatore, y eso vale más que cualquier vuelta rápida. Tras el baño de masas en Buenos Aires, el argentino volverá a Europa para los últimos ajustes antes de Miami. Con el respaldo del "dueño" y el cariño de su gente, Colapinto llega al primer fin de semana de mayo en su mejor momento psicológico.