El Perdido no es un proyecto más. Es la punta de lanza del ambicioso Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO), un esquema jurídico-técnico con el que el Gobierno de Alfredo Cornejo pudo quebrar el histórico bloqueo a la actividad, apoyándose en la particularidad geológica y el consenso social relativo del departamento sureño.
Para la fase de evaluación de recursos, se ha seleccionado la perforación diamantina(DDH) como método principal. Esta técnica permite la recuperación de testigos (cilindros de roca) de diámetros estándar (NQ o HQ), facilitando el análisis de la paragénesis mineral, las estructuras de las vetas y la composición de la roca de caja.
De acuerdo con el Informe de Impacto Ambiental (IIA) aprobado,el consumo de agua industrial se ha fijado en 35 m³ diarios por máquina perforadora. La logística operativa contempla el uso de hasta tres máquinas en simultáneo durante los picos de actividad, lo que representa un caudal de reposición de 105 m³ por jornada
.El diseño del sistema de fluidos es de circuito cerrado. El agua, mezclada con aditivos poliméricos biodegradables, circula por el interior de la sarta para enfriar la corona de diamante y extraer el detritus. Al retornar a la superficie, el fluido se deposita en tanques de decantación donde se separan los sólidos mediante sedimentación natural o el uso de floculantes. Una vez clarificada, el agua se recircula al pozo.
kobrea
El factor crítico: el uso de agua
El principal punto de fricción en la historia minera de Mendoza es el agua, su disponibilidad y la posibilidad de que se contamine. El Informe de Impacto Ambiental (IIA) de Kobrea, elaborado por GT Ingeniería, intenta blindar el proyecto frente a las críticas técnicas. La empresa ha declarado un consumo de 35 metros cúbicos diarios (35.000 litros) por máquina perforadora. En un escenario de máxima actividad, con tres máquinas operando, el consumo llegaría a los 105 m³ por día. La empresa declara en el Informe de Impacto Ambiental (IIA) que fue aprobado por la Legislatura
agua el perdido
La empresa declara en el Informe de Impacto Ambiental (IIA) que fue aprobado por la Legislatura que el agua se utiliza en circuito cerrado. Esto significa, en los papeles, que el fluido se recupera en tanques de decantación, se filtra y se vuelve a inyectar al pozo. Los 35 m³ diarios representan, en gran medida, la reposición de lo que se pierde por evaporación o filtración en las fracturas de la roca. La captación de agua, autorizada por el Departamento General de Irrigación, se realiza mediante camiones cisterna en puntos de agua superficial, se lee en el IIA.
El sistema que usará Kobrea minimiza el consumo por metro perforado, pero no lo elimina. El cálculo oficial estima 35 m³ diarios por máquina perforadora, con picos de hasta tres equipos simultáneos por proyecto. En escenarios de máxima actividad, el consumo anual puede ser significativo, especialmente si se consideran varios proyectos operando en paralelo en el MDMO. El agua se transporta en cisternas desde cursos superficiales autorizados por el Departamento General de Irrigación.
perforacion diamantina 1
También sacarían oro
Kobrea se mueve sobre un fino hilo legal. La Ley 7722 prohíbe el uso de cianuro, mercurio y ácido sulfúrico en la minería. Si El Perdido confirmara grandes reservas de oro, surge la pregunta inevitable: ¿Cómo se extraería sin cianuro? Uno de los métodos que podría usar Kobrea es la flotación por espuma, similar a la que usará San Jorge para separar el cobre.
Este método es un proceso físico-químico que en lugar de producir barras de oro puro en la mina genera un "concentrado" de cobre y oro (un polvo mineralizado), el cual debería ser transportado fuera de la provincia para su refinación final. Si bien esta técnica cumple con la letra de la ley, los sectores críticos advierten que el impacto ambiental de una planta de flotación a gran escala —incluyendo el manejo de colas o diques de residuos— sigue siendo un riesgo para las cuencas hídricas que Mendoza aún no ha debatido a fondo.
Blindar a Malargüe
La estrategia de Kobrea y del Ejecutivo mendocino ha sido "aislar" el proyecto en Malargüe, con la lógica de que un departamento con tradición petrolera y menor resistencia social, es posible construir un consenso que en el Valle de Uco o en el Gran Mendoza parece imposible. El uso de contratistas locales, como Conosur Drilling, es parte de este tejido de alianzas.
Sin embargo, tal como señalaron en su momento opositores al proyecto en la audiencia pública y algunas voces legislativas, MDMO avanzó bajo una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) "paquetizada", donde se aprobaron decenas de proyectos de una sola vez. Para las organizaciones ambientalistas, esta forma en que se discutió todo en un paquete diluye el análisis riguroso de cada cuenca y sienta un precedente de "minería por decreto" que resquebraja la paz social.
RC vs. Diamantina: la elección del método de perforación
Actualmente, Kobrea se encuentra en la etapa de exploración inicial. El plan contempla unos 2.500 a 5.000 metros de perforación para esta fase. Los pozos, una vez terminados, se sellan y se señalizan con monolitos de cemento.
El Informe de Impacto Ambiental (IIA) detalla las dos técnicas de perforación disponibles:
Aire Reverso (RC): más rápida y barata, devuelve polvo de roca (detritus) mediante aire comprimido. Se utiliza para mapeo general.
Diamantina (DDH): más costosa y lenta, pero priorizada por Kobrea porque permite recuperar cilindros sólidos de roca (testigos) que muestran la paragénesis mineral y las vetas tal cual están a cientos de metros de profundidad.
La elección de la diamantina refleja la intención de obtener información precisa sobre la asociación entre cobre y oro, clave para definir la viabilidad del proyecto. El uso del sistema Wireline agrega eficiencia: permite extraer los testigos mediante un cable interno sin desmontar toda la sarta de perforación, reduciendo tiempos y riesgos.