El presidente Javier Milei ha decidido cruzar el Rubicón al atacar frontalmente a Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, marcando un punto de no retorno que redefine las reglas del juego para el empresariado argentino. ¿Cómo impacta en Mendoza?
-Javier Milei salió a atacar a Paolo Rocca en plena polémica por una licitación de caños.
-La industria local y el plan minero de Cornejo sentirán los efectos.
El presidente Javier Milei ha decidido cruzar el Rubicón al atacar frontalmente a Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint, marcando un punto de no retorno que redefine las reglas del juego para el empresariado argentino. ¿Cómo impacta en Mendoza?
El epicentro del sismo se sitúa en la Cuenca Neuquina, pero sus réplicas golpean con fuerza en el Distrito Minero Malargüe y en las zonas industriales de Godoy Cruz y Luján de Cuyo. La chispa fue la licitación para la provisión de tuberías destinadas a los gasoductos de evacuación de Vaca Muerta. El Gobierno, bajo la estricta consigna de "costo cero" para el Estado, avaló la victoria de la firma india Welspun, que ofertó un valor 40% inferior al de Tenaris, la joya de la corona de Rocca.
La narrativa oficial cambió de la noche a la mañana. Si en 2024 Milei consideraba a los grandes industriales como "benefactores sociales", hoy el léxico presidencial los ubica en el terreno de la "casta corporativa", a juzgar por la reacción contra Rocca.
El apodo de "Don Chatarrín", lanzado por el mandatario en sus redes sociales para referirse a Rocca, no es solo un exabrupto; es la formalización de una doctrina que el ministro Federico Sturzenegger viene pregonando: la desprotección total de la industria nacional si esta no logra competir con los precios de India o China.
Para Mendoza, esta disputa no es meramente retórica. La provincia ha apostado gran parte de su futuro económico a la reactivación del lado mendocino de la lengua de Vaca Muerta y al desarrollo del cobre en el sur y Uspallata. Históricamente, estas operaciones se nutrieron de una cadena de valor local donde Techint actuaba como el sol alrededor del cual orbitaban cientos de pymes metalmecánicas.
El gobernador Alfredo Cornejo se encuentra en una encrucijada incómoda. Por un lado, su administración necesita que los costos de capital en minería y petróleo bajen para que los proyectos sean viables bajo el régimen del RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones). Por el otro, el cierre del grifo para los proveedores nacionales amenaza con convertir a la provincia en un mero enclave extractivo sin derrame en el empleo industrial local.
La pelea de Milei con Rocca se produce con la industria metalmecánica de Mendoza atravesando una grave crisis. Fabián Solís, presidente de la Asociación de Industriales Metalmecánicos de Mendoza (Asinmet), acaba de advertirlo. Con una caída del 7,1% en diciembre y el uso de la capacidad instalada perforando mínimos históricos, el dirigente alertó que las importaciones chinas y las limitaciones del RIGI están asfixiando a las pymes locales.
"Hoy estamos en niveles de actividad que solo tuvimos durante la pandemia. Para que se entienda la gravedad: si una industria cuenta con 100 máquinas, hoy tiene 56 paradas; estamos trabajando apenas con el 44% de nuestra capacidad", graficó en una entrevista radial.
Otro elemento de tensión es el alineamiento internacional. Mientras Javier Milei busca una alianza carnal con la administración de Donald Trump, Paolo Rocca ve con preocupación cómo el proteccionismo estadounidense podría cerrar mercados para sus exportaciones desde Argentina. El Grupo Techint reclama que el Gobierno nacional aplique medidas de antidumping contra el acero asiático, una petición que choca de frente con la visión de apertura irrestricta de la Casa Rosada.
En las plantas de Ternium y en las subsidiarias que operan en la zona de Destilería Luján de Cuyo, el clima es de incertidumbre total. Los gremios, encabezados por la UOM (Unión Obrera Metalúrgica) y el Sindicato de Petroleros Privados, ya reportan un enfriamiento en las contrataciones. La parálisis de proyectos por la judicialización de las licitaciones —Techint amenaza con recursos legales para frenar la compra a la empresa india— podría demorar la infraestructura necesaria para que Mendoza incremente su producción de crudo.
La pelea Milei-Rocca es, en el fondo, el fin del modelo de industrialización por sustitución de importaciones que, incluso en versiones liberales, siempre mantuvo un piso de protección para los grandes grupos locales. El Presidente ha decidido que no hay "empresas estratégicas" que valgan un sobreprecio.
Para el empresario mendocino medio, el mensaje es gélido: la eficiencia ya no se mide contra el vecino, sino contra el puerto de Mumbai o Shanghái. En este nuevo escenario, la supervivencia de la industria de base en la provincia dependerá de su capacidad para reconvertirse antes de que la "motosierra" termine de talar el puente que unía al Estado con el gran capital nacional.