El Interbloque Encuentro Mendocino (PJ y ex La Unión Mendocina) rechazó el proyecto de enmienda constitucional impulsado por el oficialismo y cuestionó con dureza la falta de debate, el tratamiento acelerado y las limitaciones que, según advirtieron, la iniciativa impone a la autonomía municipal.
La senadora Adriana Cano sostuvo que “lo que se está discutiendo no es una mera enmienda constitucional, sino cómo el poder político de Mendoza va a vincularse con las instituciones, con los municipios y con la propia democracia”. En ese sentido, afirmó que el oficialismo “decidió convertir una discusión histórica en una herramienta de mera especulación política coyuntural”.
Cano remarcó que “una reforma constitucional necesita acuerdos sólidos, reglas duraderas y un debate profundo. Acá se eligió el apuro, la unilateralidad y una reforma hecha entre gallos y medianoche”.
Senadores Senado Mendoza (15)
Adriana Cano y Félix González, del mismo bloque pero distintos sectores que evidenciaron diferencias.
Santiago Tagua/ElEditor Mendoza
Acusan al oficialismo de no debatir
Desde el interbloque cuestionaron además que no se convocara a especialistas, universidades ni juristas reconocidos para enriquecer la discusión. “No tuvimos siquiera la oportunidad de escuchar a constitucionalistas, técnicos ni representantes de distintos posicionamientos políticos. El oficialismo decidió que este debate no se discuta”, expresó la legisladora.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo vinculado a los límites que la reforma impondría a la autonomía municipal. Cano advirtió que “solo uno de los párrafos del proyecto habla de autonomía; los otros siete la limitan”. También alertó sobre la consolidación de un esquema rígido de 18 municipios y sobre el “blindaje constitucional” de la actual ley de coparticipación.
“No existe autonomía política sin autonomía financiera. Lo que hacen es trasladar funciones a los municipios mientras les encorsetan la posibilidad de rediscutir recursos”, afirmó.
Debate pandito
Por otra parte, el senador Ariel Pringles planteó que la Legislatura perdió la oportunidad de construir consensos amplios. “La cancha estaba picada y había que pisar la pelota, levantar la cabeza y esperar para dar un mensaje superador”, expresó.
El legislador cuestionó el momento político elegido para tratar la reforma y advirtió que existía un conflicto institucional abierto que requería mayor prudencia. “Teníamos la oportunidad de esperar que la Corte resolviera y darle tranquilidad institucional a la provincia, pero nuevamente apareció la votadora”, señaló.
Insistió en que la discusión no debía reducirse a estar “a favor o en contra” de la autonomía municipal. “La pregunta no es autonomía sí o autonomía no, porque todos sabemos que autonomía sí. La discusión es cuál es el alcance institucional, con qué recursos, con qué controles y de qué forma se implementa ”, explicó.
Además aseguró que existía margen para mejorar el proyecto y avanzar en una reforma más sólida y legítima: “No es un mal proyecto, es un proyecto perfectible. Pero nuevamente apareció la votadora y se impuso una mayoría circunstancial antes que el debate político necesario”.
El debut de la escribanía
Desde Encuentro Mendocino insistieron en que el oficialismo utilizó la mayoría legislativa para acelerar una discusión que requería mayor profundidad institucional y jurídica. “Mientras miles de mendocinos no llegan a fin de mes y las economías regionales atraviesan una situación crítica, el gobierno provincial acelera una reforma constitucional sin consensos ni participación”, afirmaron.
Finalmente, el interbloque ratificó su respaldo a la autonomía municipal, pero rechazó que se avance “con una autonomía condicionada y diseñada desde el poder provincial”. “No estamos en contra de la autonomía; estamos en contra de que se utilice una reforma constitucional para disciplinar políticamente a los municipios”, concluyó Cano al anunciar el voto en negativo del interbloque.