Javier Milei cruzó duramente a Clarín y a su CEO, Héctor Magnetto, en la red social X, y advirtió que el Gobierno no autorizará la compra de Telefónica por parte de Telecom al considerar a la operación como gestadora de una situación monopólica en las telecomunicaciones.
Al mismo tiempo, acusó al grupo de haber sido impulsor de la devaluación que puso fin a la Convertibilidad y dio pasó a la pesificación asimétrica en enero de 2002, bajo la presidencia de Eduardo Duhalde. El tratamiento del Caso $LIBRA por parte del multimedio habría propiciado la escalada entre ambas partes.
El posteo contra Clarin y Héctor Magnetto
"Quieren quedarse con el 70% de las telecomunicaciones argentinas. Eso implica que tu celular, tu internet, tu teléfono, todo lo controlaría el mismo grupo económico, que por su posición dominante podría cobrarte cualquier precio porque no habría competencia. No vamos a dejar que eso suceda. No vamos a dejar que sigan robándole a los argentinos. Cuando Clarín nos ataca, sepan que la razón es esta. Quieren controlar las comunicaciones de todo el país", advirtió Milei en su texto.
Javier Milei y la estafa con $Libra
Quizás furioso por la cobertura de la estafa Libra, el Presidente decidió ir a fondo contra el principal grupo de medios. En su post de este domingo, Milei atacó con nombre y apellido a su líder, Héctor Magnetto. Retomando lo que había deslizado en la Asamblea Legislativa, Milei denunció que el CEO del grupo favoreció la devaluación de Eduardo Duhalde para licuar las deudas de Clarín.
"Presionan y operan a los gobiernos para obtener beneficios aún si es a costa de los argentinos. Una de esas ocasiones ocurrió durante el 2002 en la presidencia de Duhalde. La misma noche que asumió hubo una reunión en una casa en Banfield en la que estaban Magnetto, Duhalde, Remes Lenicov y otras personas. Clarín estaba al borde de la quiebra en ese momento. En esa cena se acordó devaluar 300% (devaluar es empobrecer a los argentinos) y se arregló la aprobación de la Ley de Preservación de Bienes y Patrimonios Culturales. Con esa ley ningún banco (quienes como garantía habían prendado las acciones del Grupo) iba a poder ejecutar la deuda que Clarín tenía (3.000 millones de dólares) porque al ser bienes culturales no iban a poder ser ejecutables. De esa manera, Clarín consiguió, a costa de todos los argentinos, arreglar sus problemas financieros", publicó Milei.