El presidente del Partido Verde, Mario Vadillo, denunció que el Gobierno de Mendoza eliminó nutrientes esenciales de la merienda escolar y acusó un ajuste deliberado. “Los chicos no pueden aprender con hambre”, afirmó, y lanzó un formulario para que las familias exijan una merienda saludable, tal como exige la ley.
“El té con azúcar no es una política educativa”
Con duras críticas al Gobierno provincial, Mario Vadillo denunció el vaciamiento nutricional de las meriendas escolares y advirtió que “la educación no empieza con inglés virtual, empieza con proteínas”.
El dirigente ambientalista afirmó que el menú oficial 2025 de la Dirección General de Escuelas (DGE) consiste en una infusión azucarada y un panificado industrial, sin leche, frutas ni lácteos.
“Los chicos no pueden aprender con hambre. El recorte en alimentos es un ajuste brutal que pone en jaque el derecho a la educación”, expresó Vadillo. Agregó que mientras las autoridades hablan de innovación educativa, “sirven té con galletitas” y eso refleja una diferencia inadmisible entre discurso y realidad.
Falta de proteínas que afecta el aprendizaje
Vadillo vinculó esta situación con los malos resultados obtenidos por Mendoza en las Pruebas Aprender 2024, donde más del 52% de los alumnos no alcanzó un nivel satisfactorio en Lengua y el 60% no pudo comprender textos complejos. “Un niño sin proteínas tiene menos energía, menos concentración y menos oportunidades”, aseguró.
También explicó que el recorte no es accidental, sino una decisión presupuestaria: “El Gobierno se ahorra más de $15.000 millones al año eliminando lácteos y proteínas. Este ajuste cae sobre los más chicos y vulnerables”.
Convocatoria a las familias
Desde el Partido Verde, Vadillo lanzó un formulario de reclamo colectivo dirigido al director general de Escuelas, Tadeo García Zalazar, para que las familias exijan por escrito una merienda reforzada y proteica para todos los niveles educativos, sin restricciones ni cupos. La presentación cita la Ley Nacional de Educación y normativa provincial que obliga al Estado a garantizar el derecho a una alimentación adecuada en la escuela.
“El Estado tiene la obligación de garantizar condiciones mínimas para aprender. Si no hay nutrientes, no hay derechos. Si no hay proteínas, no hay futuro”, concluyó Vadillo.