La reunión entre el presidente Javier Milei y Peter Thiel en la Casa Rosada no es solo un encuentro protocolar con un inversor: es un cruce de caminos entre el "anarcocapitalismo" vernáculo y el "libertarismo tecnológico" de Silicon Valley. Thiel, con una fortuna que supera los USD 30.000 millones, es el arquitecto de una visión de mundo donde el Estado es una estructura obsoleta frente al avance de la innovación privada.
Peter Thiel: de la PayPal Mafia a Facebook
Thiel saltó a la fama como el líder de la denominada "PayPal Mafia", un grupo de ex empleados de la plataforma de pagos (incluyendo a Elon Musk y Reid Hoffman) que luego fundaron las empresas más disruptivas del siglo XXI. Sin embargo, su golpe maestro fue en 2004, cuando se convirtió en el primer inversor externo de Facebook, inyectando USD 500.000 por el 10% de la compañía de Mark Zuckerberg, una apuesta que le valió miles de millones y un asiento en el directorio por casi dos décadas.
Si PayPal fue su éxito financiero, Palantir Technologies es su herramienta de poder. Fundada en 2003 con apoyo inicial de la CIA, Palantir se especializa en el análisis de big data para inteligencia y defensa. Sus algoritmos han sido utilizados para rastrear terroristas, predecir crímenes y gestionar logística militar. Esta empresa ubica a Thiel en el centro de la seguridad global, un perfil que contrasta con la visión libertaria clásica al colaborar estrechamente con el aparato de inteligencia estatal.
Un polémica manifiesto
El pensamiento de Thiel está resumido en su influyente libro (y manifiesto empresarial) De cero a uno (Zero to One). En esta obra, Thiel sostiene que no se trata de copiar lo que ya existe (de 1 a N), sino de crear algo radicalmente nuevo (de 0 a 1), es decir, el progreso real es "vertical".
Además, contrario a la teoría económica tradicional, afirma que las empresas exitosas deben buscar el monopolio mediante la innovación para generar valor real.
En su polémico ensayo de 2009 para el Cato Unbound, Thiel también declaró una de sus frases más famosas: "Ya no creo que la libertad y la democracia sean compatibles". Para él, el crecimiento del Estado de bienestar y el sufragio extendido han limitado la libertad económica.
Polémicas
Thiel no es ajeno al conflicto. En 2016, se reveló que había financiado en secreto la demanda de Hulk Hogan contra el sitio de noticias Gawker, que terminó llevando al medio a la quiebra. La motivación fue personal: años antes, Gawker había revelado la homosexualidad de Thiel sin su consentimiento. El magnate esperó casi una década para ejecutar su venganza financiera, un acto que generó un debate global sobre el poder de los multimillonarios para silenciar a la prensa mediante el sistema judicial.
El magnate también financia proyectos que rozan la ciencia ficción. Es un importante donante de investigaciones sobre la extensión de la vida y la lucha contra el envejecimiento, al que define como "un problema a resolver". Asimismo, ha promovido el Seasteading: la creación de ciudades flotantes en aguas internacionales, libres de las leyes y regulaciones de los Estados nacionales.