Pólvora mojada.

Reforma laboral: se apaga el poder de fuego de la CGT, sin gobernadores ni fuerza para un paro

-Los gobernadores desairaron a la CGT mientras negocian la aprobación de reforma laboral de Milei.

-El viernes se reúne el Consejo Directivo de la central.

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
3 de febrero de 2026 - 16:06

La ambiciosa estrategia de "diplomacia territorial" diseñada por la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) para dinamitar la reforma laboral en el Congreso ha ingresado en una fase de parálisis crítica. La tibia amenaza de un paro es la carta que le queda luego del desaire de los gobernadores a su llamado.

Lo que se proyectaba como una marcha federal para sumar voluntades políticas contra el proyecto oficialista se ha transformado, en las últimas horas, en una sucesión de desplantes, teléfonos descompuestos y agendas cerradas bajo llave.

El epicentro del sismo político tuvo lugar en la provincia de Córdoba. El gobernador Martín Llaryora decidió cancelar abruptamente la reunión prevista para este martes con el triunvirato cegetista. Si bien desde el Centro Cívico cordobés alegaron "estrictos problemas de agenda", en los pasillos de la calle Azopardo la lectura es mucho más ácida: atribuyen la negativa a las crecientes tensiones internas que atraviesa el mandatario y a su necesidad de no tensar la cuerda con el Poder Ejecutivo Nacional en un momento de extrema fragilidad financiera.

A la CGT se le mojó la pólvora

A pesar del revés en territorio mediterráneo, la comitiva sindical —encabezada en las sombras por los negociadores de siempre— guarda una mínima esperanza de que el encuentro con Llaryora se concrete antes del cierre de la semana, aunque esta vez en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), lejos de las cámaras de la capital cordobesa.

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Sin embargo, el panorama no mejora al mirar hacia el litoral. El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, ha mantenido una distancia prudencial que los gremialistas ya califican de "blindaje". Según fuentes de la central obrera, el santafesino nunca tuvo la intención real de recibirlos en su provincia. La promesa de enviar a un "representante de confianza" para escuchar los reclamos sindicales se ha diluido con el correr de las horas, sin que hasta el momento existan avances que indiquen una apertura al diálogo.

Esta resistencia no es un caso aislado. La lista de mandatarios que han optado por el silencio o la evasiva es extensa y atraviesa diferentes signos políticos. Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca) han evitado sistemáticamente concretar una cita. "Buscan excusas para no hacerlo o directamente no contestan los llamados", lamentan desde el entorno de la conducción nacional. Para la CGT, esta actitud no es desidia, sino una estrategia deliberada para evitar un compromiso público contra la reforma laboral.

Gestiones subterráneas y el peso de la "caja"

A pesar del aislamiento, los canales subterráneos de la política siguen activos. El sector de los "independientes" intenta salvar los muebles de la gira. Gerardo Martínez (UOCRA) mantiene líneas abiertas con Jaldo, Jalil y el neuquino Rolando Figueroa. Por su parte, Andrés Rodríguez (UPCN) ha recurrido a su histórica agenda de contactos para dialogar con Carlos Rovira, el hombre fuerte de Misiones que, pese a no estar en el sillón de mando, sigue digitando los hilos de la provincia.

La explicación del fracaso, según la mirada gremial, es estrictamente económica. La CGT está convencida de que los gobernadores están canjeando su silencio por alivio fiscal. La negociación por la reducción del Impuesto a las Ganancias, incluida en el paquete oficial, funciona como el principal lubricante de la voluntad de las provincias. "Son unos cagones", disparó con crudeza un alto dirigente de la central, resumiendo la frustración por ver cómo el federalismo se rinde ante la billetera del Gobierno nacional.

La búsqueda de nuevos aliados

Ante el muro levantado por los gobernadores del PJ y de las fuerzas provinciales, la CGT ha comenzado a virar su brújula hacia el radicalismo. Esta semana, intentarán un acercamiento con el dirigente correntino Gustavo Valdés y buscarán puentes con su hermano, Juan Pablo Valdés, buscando fisurar la cohesión de la UCR.

El objetivo final es el Senado de la Nación. Ante la imposibilidad de contener la marea en el territorio, la apuesta se traslada a los bloques parlamentarios de la oposición dialoguista, en un último intento por frenar una reforma que, de no mediar un giro inesperado, parece contar con el guiño silencioso de gran parte del mapa federal.

Cónclave en Azopardo 802

Este viernes, el Consejo Directivo de la CGT se reunirá para definir los pasos a seguir frente al proyecto oficial que busca modificar las leyes laborales. En el encuentro, que se llevará a cabo en la sede de Azopardo 802, se debatirá si priorizar las negociaciones para introducir cambios en la iniciativa o si se avanza hacia un paro con movilización, como reclama el sector más combativo del sindicalismo.

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Diego Santilli, ministro del Interior, llega a Mendoza.

Diego Santilli, ministro del Interior, llega a Mendoza.

En este contexto, el Consejo Directivo de la CGT celebrará su primera reunión del año, con la posibilidad de realizar medidas de fuerza como tema central. Durante el encuentro, se hará un repaso de las negociaciones que los líderes sindicales han mantenido con figuras clave del oficialismo, como el asesor presidencial Santiago Caputo, los Menem (Martín y Lule), vinculados a Diego Santilli, y Patricia Bullrich desde el Senado.

Sin embargo, el debate interno dentro de la CGT es crucial para evitar que crezca el apoyo al plan de lucha lanzado por un nuevo frente sindical opositor, creado la semana pasada sin el aval de la central obrera. Este polo ultraopositor, encabezado por Abel Furlán (UOM) y que incluye a la Federación de Aceiteros, el sindicato de pilotos y las dos CTA, ya ha decidido movilizaciones en Córdoba el 5 de febrero y en Rosario el 10 de febrero. Además, convocaron a paros y marchas el día en que el Congreso trate el proyecto de ley.

La incorporación de Pablo Moyano al nuevo frente sindical ha profundizado las diferencias con su padre, Hugo Moyano, quien defiende una estrategia más moderada dentro de la CGT. Por otro lado, gremialistas dialoguistas como Sergio Romero (UDA) evalúan posibles protestas relacionadas con la falta de respuesta del Gobierno ante los reclamos de aumento salarial para los docentes.

La reunión de este viernes será determinante para definir si la CGT adopta una postura más combativa o continúa apostando al diálogo con el Gobierno y los legisladores. El futuro de la reforma laboral y la unidad sindical están en juego.

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