Walter Bento coqueteó con el kirchnerismo, con el grupo Vila-Manzano y con los derechos humanos
-Asumió en 2005 el Juzgado Federal vacante con la destitución del juez Luis Leiva, enemigo de Moneta.
-Walter Bento cayó tras el homicidio de un valijero narco.
PorJavier Polvani
3 de febrero de 2026 - 19:00
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Walter Bento fue condenado por corrupción. Santiago Tagua/ElEditor Mendoza
El exjuez federal Walter Bento fue, durante casi dos décadas, una de las figuras más poderosas e influyentes de la justicia en Mendoza. Su carrera, marcada por un ascenso meteórico y una presencia constante en causas de alto impacto político y empresarial, culminó con su destitución y posterior condena por delitos de corrupción.
Bento ocupó en 2005 el despacho de Luis Leiva, juez federal que cayó en una pelea a todo o nada contra el banquero Raúl Moneta y sus socios locales, fundamentalmente la sociedad de Daniel Vila y José Luis Manzano.
Llegó al cargo auspiciado por el multioperador peronista (fallecido en 2015) Juan Carlos Chueco Mazzón. Se sostuvo con un viraje fuerte en el marco de la investigación a los magistrados federales (Otilio Romano y Luis Miret, entre otros) en los juicios de lesa humanidad, además de fallar contra Clarín, a gusto de Supercanal, de Vila y Manzano.
Juicio Walter Bento (15)
Santiago Tagua/ElEditor Mendoza
Cuando cumplía 15 años en el Juzgado Federal Número 1 de Mendoza y su poder parecía impenetrable, se conoció el hecho que desencadenó el final de su carrera en la Justicia Federal: el asesinato del despachante de aduana Diego Aliaga. Entonces, Bento pasó a ser sospechoso de liderar una banda criminal destinada a "perdonar" a narcotraficantes a cambio de suculentas coimas.
Ingreso a la Justicia Federal: Fue nombrado en septiembre de 2005, durante la presidencia de Néstor Kirchner. Su designación contó con el fuerte respaldo del histórico operador peronista Juan Carlos "Chueco" Mazzón. Antes de su llegada al juzgado, Bento había tenido una trayectoria menos pública, pero su nombramiento lo posicionó rápidamente en el centro del poder judicial cuyano.
Imagen Pública: Se lo conocía por mantener un perfil bajo ante la prensa, aunque en el ámbito judicial era famoso por su colección de búhos y su estilo de vida, que luego fue objeto de investigación patrimonial.
Instrucción de causas emblemáticas: Instruyó la causa F-636, conocida como el "juicio a los jueces", donde procesó y elevó a juicio a exmagistrados, fiscales y defensores (como Otilio Romano y Luis Miret) que actuaron durante el terrorismo de Estado.
Captura de Otilio Romano: En 2011, Bento fue el juez que notificó la suspensión y posteriormente solicitó la captura internacional del entonces camarista Otilio Romano, quien se había fugado a Chile para evitar el juicio.
No obstante, la puesta en escena de Bento en las causas de Lesa Humanidad no sirvió para torcer la visión sobre él de los organismos de derechos humanos.
Al quedar involucrado en una denuncia como jefe de una asociación ilícita que cobraba coimas a favor de beneficios judiciales, los organismos de Derechos Humanos aseguraron que el juez Walter Bento "fue un constante obstáculo y dilación en todos estos años", en referencia con la tarea de Memoria, Verdad y Justicia que desarrollan.
Juicio Walter Bento (22)
Santiago Tagua/ElEditor Mendoza
Polémica por la Ley de Medios y Cablevisión
Uno de los episodios más controvertidos de su carrera ocurrió en diciembre de 2011, en pleno conflicto entre el gobierno nacional y el Grupo Clarín por la aplicación de la Ley de Medios:
Allanamiento e Intervención: A pedido del grupo Vila-Manzano (competidores de Clarín), Bento ordenó un resonante allanamiento en las oficinas de Cablevisión en Buenos Aires, utilizando la Gendarmería Nacional. Además, dispuso la intervención de la empresa y su separación de Multicanal.
Nulidad de la Corte: El accionar fue duramente cuestionado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que finalmente declaró nulas las actuaciones de Bento, argumentando que el juez de Mendoza se había extralimitado en su jurisdicción y competencia.
El crimen definitivo
El asesinato del despachante de aduana y "valijero" Diego Aliaga fue el detonante fundamental que desmoronó la estructura de poder de Walter Bento. Sin este hecho policial, es muy probable que las sospechas sobre el juez nunca hubieran escalado hasta una acusación penal formal.
Tras la desaparición de Aliaga en julio de 2020, la justicia federal comenzó a investigar su entorno. En ese proceso, se secuestró el teléfono celular de Walter Bardinella Donoso, un narcotraficante que había sido detenido meses antes.
Al peritar ese dispositivo, los investigadores encontraron cientos de mensajes de WhatsApp que revelaban una red de tráfico de influencias. En esos chats, Aliaga aparecía como el nexo principal que negociaba beneficios judiciales (excarcelaciones, cambios de carátula) a cambio de pagos en dólares, mencionando directamente al "número 1" o al "Gran Jefe".
Coimas por vista gorda
Durante el juicio, los testimonios confirmaron que Diego Aliaga no era un simple conocido, sino el intermediario o "valijero" de la organización liderada por Bento. Su rol consistía en contactar a los detenidos o a sus abogados para ofrecerles la libertad a cambio de coimas de entre 160.000 y 200.000 dólares.
El asesinato de Aliaga dejó "huérfanos" varios de estos acuerdos, lo que provocó que otros involucrados comenzaran a hablar ante el temor de quedar desprotegidos o ser vinculados al crimen.
El testimonio de Gonzalo Aliaga (hermano de la víctima) fue crucial para probar la relación íntima entre el juez y el empresario. Gonzalo declaró haber visto una camioneta Ford Amarok gris y que su hermano le había confesado: "Esta camioneta es de Walter Bento". Este dato sirvió para confirmar que existía un vínculo comercial y de confianza que el juez Bento siempre intentó negar o minimizar.
Bento y el asesinato
La muerte de Aliaga fue un crimen violento (secuestro y homicidio) cometido por sus propios socios, encabezados por Diego Barrera. Al ser capturado, Barrera —en un intento por mejorar su situación o por despecho— fue uno de los primeros en señalar públicamente los vínculos ilegales entre Aliaga y el Juzgado Federal N° 1.
Juicio Walter Bento - Culpable (4)
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
Si Diego Aliaga no hubiera sido asesinado, la red de coimas habría seguido operando bajo las sombras de los exclusivos barrios Palmares y Dalvian, donde residían los protagonistas. Su muerte no solo atrajo la atención de la fiscalía federal sobre sus negocios ilícitos, sino que expuso la prueba digital que vinculó irrevocablemente a Walter Bento con una asociación ilícita, llevándolo finalmente a la destitución y la cárcel.
Destitución y condena
A partir de 2021, la situación judicial de Walter Bento dio un giro drástico.
Destitución: En noviembre de 2023, fue destituido por el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados por mal desempeño, perdiendo así sus fueros y siendo detenido de inmediato.
Condena: El 3 de febrero de 2026, fue condenado como jefe de una asociación ilícita dedicada al cobro de coimas a cambio de beneficios judiciales para detenidos en causas de narcotráfico y contrabando, además de lavado de activos y enriquecimiento ilícito.