"Método tirolesa".

San Jorge blanqueó su plan para captar agua en Uspallata: advertencia por la dimensión del dique de tóxicos

San Jorge detalló cómo va a sacar agua del Arroyo El Tigre e Hidráulica cuestionó el método. Alertaron por el tamaño del dique de relave que declaró la empresa.

El Editor Mendoza | Gabriela Valdés
Por Gabriela Valdés
24 de junio de 2025 - 07:49

Aunque este método es habitual en la industria minera, su aplicación en este caso encendió alarmas en la Dirección de Hidráulica de Mendoza. El organismo técnico advirtió en un informe, al que tuvo acceso ElEditor Mendoza, que la empresa no presentó un estudio hidrológico suficientemente robusto que permita prever cómo afectará la extracción al caudal ecológico del arroyo, especialmente en un contexto de sequías cada vez más frecuentes.

La Dirección de Hidráulica cuestionó su aplicación en este caso por:

Falta de estudios hidrológicos detallados: No se presentó un análisis robusto sobre cómo afectará la extracción al caudal ecológico del arroyo, especialmente en épocas de sequía, cada vez más frecuentes en la región.

Riesgo de colmatación: El sistema tirolesa es vulnerable a la acumulación de sedimentos y piedras, lo que podría obstruir la captación y forzar intervenciones agresivas en el cauce.

Incertidumbre en la recarga: El organismo señaló que los cálculos de infiltración y recarga del acuífero son "insuficientes", ya que no consideran la variabilidad climática ni la demanda acumulativa de otros proyectos en la zona.

"No se ha demostrado que el método garantice un uso sostenible del agua, ni que evite la alteración irreversible del arroyo", señala el informe. "No se ha demostrado que el método garantice un uso sostenible del agua, ni que evite la alteración irreversible del arroyo", señala el informe.

Pese a ello, PSJ defendió su propuesta argumentando que el diseño "cumple con estándares internacionales", aunque admitió que los estudios definitivos se harán recién en la etapa de factibilidad.

Riesgo de colmatación: el sistema es susceptible a la acumulación de sedimentos y piedras, lo que podría obstruir la captación y forzar intervenciones agresivas sobre el cauce natural. A ello se suma la incertidumbre sobre la recarga del acuífero, ya que —según el informe— los cálculos presentados por PSJ no contemplan la variabilidad climática ni la demanda hídrica acumulativa de otros proyectos en la zona.

No se ha demostrado que el método garantice un uso sostenible del agua, ni que evite la alteración irreversible del arroyo, concluyó el dictamen. No se ha demostrado que el método garantice un uso sostenible del agua, ni que evite la alteración irreversible del arroyo, concluyó el dictamen.

PSJ, por su parte, defendió su diseño técnico asegurando que cumple con “estándares internacionales” y destacó que el 80% del agua captada será reutilizada. Admitió, no obstante, que los estudios definitivos recién se harán en la etapa de factibilidad del proyecto. Esa respuesta se repite un ay otra vez en las réplicas de la empresa a los dictámenes de distintos organismos que alertan sobre la viablidad ambiental de San Jorge: que más adelante se completará la información faltante.

Objeciones científicas más allá del agua

El cuestionamiento al método de captación no es el único. El dictamen técnico sectorial del Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA), uno de los más detallados del proceso, incluye más de treinta observaciones críticas sobre los contenidos del Informe de Impacto Ambiental del proyecto.

Entre las principales objeciones se destacan:

  • Falta de medidas específicas para la protección de flora endémica, sin planes detallados de rescate, revegetación ni monitoreos a largo plazo.
  • Vegas y humedales tratados como ambientes secundarios, pese a su relevancia ecológica, sin delimitar su superficie ni caracterizar sus atributos funcionales.
  • Errores e inconsistencias metodológicas en los muestreos de fauna, como la falta de frecuencia estacional adecuada, mala identificación de especies y uso de técnicas no aptas para determinados grupos (anfibios, reptiles, aves).
  • Cartografía deficiente, con escalas inadecuadas, imágenes poco nítidas, leyendas ilegibles y ausencia de archivos georreferenciados (.shp, .kmz).

Frente a cada objeción, PSJ respondió que su Estudio de Impacto Ambiental representa una de las líneas de base “más ambiciosas de la industria minera”. Reconoció algunos errores de forma —como el uso erróneo de nombres científicos o la confusión entre especies de flora y fauna locales—, pero aseguró que la estructura general del estudio es sólida, y que se encuentra abierta a mejorar aspectos técnicos una vez obtenida la Declaración de Impacto Ambiental.

Dique de colas: una diferencia estructural

Otro punto crítico es la discrepancia en la altura del dique de colas, estructura diseñada para almacenar millones de toneladas de relaves tóxicos.

Mientras la memoria técnica afirma que la altura máxima será de 80 metros, los planos adjuntos incluidos en los anexos del proyecto muestran cotas que alcanzan los 170 metros, una diferencia del 112%.

PSJ respondió que esta diferencia se debe al “desnivel del terreno natural” y que la altura efectiva de la estructura no superará los 80 metros. PSJ respondió que esta diferencia se debe al “desnivel del terreno natural” y que la altura efectiva de la estructura no superará los 80 metros.

No obstante, la Dirección de Hidráulica cuestionó esta explicación por varios motivos:

  • Falta de estudios geotécnicos: no se presentaron análisis sobre la estabilidad de una estructura de semejante envergadura, pese a que la zona es sísmica.
  • Omisión de riesgos clave: el proyecto no contempla fenómenos como licuefacción, asentamientos diferenciales o filtraciones, habituales en diques de gran altura.
  • Inconsistencias técnicas: las secciones transversales no coinciden con lo que describe la memoria del proyecto, lo que sugiere errores de documentación o subestimación de riesgos.
Dique San Jorge 1.png
Plano del dique que construirá San Jorge en Uspallata para contener los tóxicos derivados de la extracción.

Plano del dique que construirá San Jorge en Uspallata para contener los tóxicos derivados de la extracción.

“Un dique de 170 m almacenaría aproximadamente [Z] millones de toneladas de relaves, con una presión hidrostática 2,5 veces mayor que la declarada.”

Expertos consultados advierten que esto implicaría:

  • Revestimientos tres veces más resistentes (no presupuestados)
  • Sistemas de drenaje adicionales (no proyectados)
  • Monitoreo sísmico permanente (no previsto en los estudios actuales)
Dique San Jorge 2.png
Dictámenes técnicos advierten la diferencia en las dimensiones del dique declarado por la empresa y los planos presentados.

Dictámenes técnicos advierten la diferencia en las dimensiones del dique declarado por la empresa y los planos presentados.

Un río, muchas preguntas

Tanto IADIZA como la Dirección de Hidráulica coincidieron en que falta información clave para evaluar la sostenibilidad del proyecto. En particular, la Ciénaga de Yalguaraz, ecosistema de alta montaña alimentado por el Arroyo El Tigre, fue señalada como un ambiente de alta sensibilidad.

“Es el único cuerpo léntico del valle con presencia de efemerópteros, bioindicadores de buena calidad de agua”, enfatizó el dictamen científico.

PSJ sostiene que el impacto en la ciénaga será mínimo y que no habrá afectación del recurso hídrico subterráneo. Aun así, los expertos no descartan alteraciones acumulativas en el ecosistema si el proyecto avanza tal como está planteado.

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