El Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) anunció días atrás que encabezaría una recolección de 100.000 firmas para proponer cambios en la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP). Desde el organismo que conduce Carlos Funes, emitieron una dura respuesta.
Por redes sociales, la OSEP manifestó su “profunda preocupación” por la campaña que impulsa el sindicato que lidera Gustavo Correa, al considerar que se promueve “sin brindar información clara, concreta ni responsable” sobre qué proyecto propone y los cambios que pretende militar.
En ese sentido, desde OSEP cuestionaron que la iniciativa se basa en “consignas vacías”, carece de un “plan serio de mejora del sistema de salud” y no detalla cómo se financiarían las medidas propuestas.
La respuesta llega luego de que el SUTE denunciara una serie de falencias en el servicio, entre ellas deficiencias en la atención médica, recortes en la cobertura de medicamentos, demoras en la asignación de turnos y dificultades con prestadores. Gustavo Correa cuestionó además la administración de los recursos y reclamó una mayor participación de los afiliados en la toma de decisiones.
Como parte de su propuesta, el sindicato impulsa la creación de consejos regionales con carácter vinculante, con el objetivo de descentralizar el funcionamiento de la obra social y otorgar mayor injerencia a los usuarios del sistema.
La acusación al SUTE por hacer campaña
Frente a estos planteos, desde el organismo no se quedaron callados y advirtieron que “la salud de los mendocinos no puede ser utilizada como herramienta de campaña ni como plataforma de posicionamiento político ”. Asimismo, OSEP asegura que la recolección de firmas sin un proyecto detallado equivale a “solicitar un cheque en blanco a la ciudadanía” y alertó sobre un “preocupante nivel de improvisación” en la iniciativa sindical.
Pusieron también el foco en el contexto en el que se desarrolla la campaña, al señalar que mientras se cuestiona su funcionamiento, se destinan recursos a acciones de difusión que “parecen generar incertidumbre y conflicto ”.
En contraposición, desde la obra social defendieron que cualquier reforma del sistema sanitario debe debatirse con “responsabilidad, transparencia y sustento técnico”, al tiempo que ratificaron su compromiso con la gestión y la mejora continua del servicio.