Fiel a su alineamiento con el gobierno de Donald Trump, Gobierno de Javier Milei decidió no respaldar el documento final presentado en la Cumbre de Líderes del G20 en Johannesburgo, alegando “diferencias sustantivas” en las consideraciones geopolíticas de la declaración y una consecuente quiebra a “las reglas del consenso que rigen el funcionamiento” de la cumbre.
La República Argentina decidió no acompañar el documento final circulado durante la Cumbre de Líderes del G20 en Johannesburgo. Esta decisión diplomática se funda en dos razones principales: la violación de la regla de consenso que rige al foro y diferencias sustantivas en el tratamiento del conflicto en Medio Oriente.
La Cancillería lamentó que la declaración se haya dado por aprobada "sin el consenso de todos los miembros del foro, incluida la Argentina entre otros". Para el país, es fundamental preservar la regla del consenso como fundamento de la legitimidad del G20, cuyo mandato principal es la coordinación global de acciones orientadas a la estabilidad financiera y el crecimiento económico.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/Cancilleria_Ar/status/1992237762838425994?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1992237762838425994%7Ctwgr%5E612cb01b4764f249a0ca347f2273fd765444979c%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Falpha-app.tadevel-cdn.com%2Fhostname%2Fnoticiasargentinas.com%2Fapi%2Fv1%2Fsandbox%2FPGJsb2NrcXVvdGUgY2xhc3M9InR3aXR0ZXItdHdlZXQiPjxwIGxhbmc9ImVzIiBkaXI9Imx0ciI2BTGEgUmVww7pibGljYSBBcmdlbnRpbmEgbm8gYWNvbXBhw7HDsyBlbCBkb2N1bWVudG8gZmluYWwgY2lyY3VsYWRvIGR1cmFudGUgbGEgQ3VtYnJlIGRlIEzDrWRlcmVzIGRlbCBHMjAgZW4gSm9oYW5uZXNidXJnbzxicj48YnI2B8J2BTjiA8YSBocmVmPSJodHRwczovL3QuY28vc0F2aTBPdHlDeSI2BaHR0cHM6Ly90LmNvL3NBdmkwT3R5Q3k8L2E2BIDxhIGhyZWY9Imh0dHBzOi8vdC5jby91eVcxTDhIMmdaIj5waWMudHdpdHRlci5jb20vdXlXMUw4SDJnWjwvYT48L3A2BJm1kYXNoOyBDYW5jaWxsZXLDrWEgQXJnZW50aW5hIPCfh6bwn4e3IChAQ2FuY2lsbGVyaWFfQXIpIDxhIGhyZWY9Imh0dHBzOi8vdHdpdHRlci5jb20vQ2FuY2lsbGVyaWFfQXIvc3RhdHVzLzE5OTIyMzc3NjI4Mzg0MjU5OTQ2FcmVmX3NyYz10d3NyYyU1RXRmdyI2BTm92ZW1iZXIgMjIsIDIwMjU8L2E2BPC9ibG9ja3F1b3RlPgo8c2NyaXB0IGFzeW5jIHNyYz0iaHR0cHM6Ly9wbGF0Zm9ybS50d2l0dGVyLmNvbS93aWRnZXRzLmpzIiBjaGFyc2V0PSJ1dGYtOCI2BPC9zY3JpcHQ2BCgo3D%3Fv%3D57781e62b4146c9971211ad99bf65374s%3D60b7c0714df6a06b06516b84a070c004&partner=&hide_thread=false
La geopolítica en el centro de la decisión contra el G20
El segundo punto de conflicto fue el contenido geopolítico del texto. En lo que respecta al conflicto en Medio Oriente, la Argentina se diferenció del enfoque reflejado en el documento, al que consideró "parcial".
Según la postura oficial, el texto omitió el contexto regional y las causas estructurales subyacentes del conflicto, elementos que la Argentina considera indispensables para el avance de un proceso de paz que sea "genuino, sostenible y equilibrado". Según la postura oficial, el texto omitió el contexto regional y las causas estructurales subyacentes del conflicto, elementos que la Argentina considera indispensables para el avance de un proceso de paz que sea "genuino, sostenible y equilibrado".
La administración argentina también marcó disconformidad con la forma en la que el documento abordó al conflicto de Medio Oriente, diferenciándose por su “enfoque parcial” que “omite el contexto regional y las causas estructurales subyacentes del conflicto, elementos indispensables para el avance de un proceso de paz genuino, sostenible y equilibrado”.
De esta manera, será la primera vez en la historia del G20 que el documento que se acuerda con todos los miembros de la cumbre termine sin una firma consensuada por todas las partes.
El boicot del gobierno libertario a la cumbre ya se había advertido con el anuncio de Milei de no viajar a Sudáfrica. Esta respondió a la misma decisión que había comunicado semanas atrás el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En los últimos días, la Casa Blanca había rechazado tajantemente las referencias al “cambio climático” en el borrador de la declaración. También había sido objeto de crítica la agenda del país anfitrión de promover la solidaridad y ayudar a las naciones en desarrollo a la transición hacia la energía limpia y a la reducción de los costos de deuda.