La crisis económica no da tregua y uno de sus efectos más visibles es el cierre de comercios. Esta vez le tocó a un reconocido café de Mendoza, que bajará la persiana de su última sede en los próximos días. Su dueño, Juan Matías Arnulphi, explicó los motivos detrás de la decisión: la caída del consumo.
A esto se suma el impacto del turismo en baja y la voluntad de cerrar con todos los compromisos cumplidos.
Inclusión real
Café Posible es un local gastronómico que fomenta la inclusión real. Muchos de sus trabajadores son personas con discapacidad. Incluso, la ambientación de su local está hecha con sonidos y luces respetuosas con personas del espectro autista. Actualmente se encuentran en calle Rivadavia 38, de Ciudad de Mendoza.
Ha sido un año muy complicado. Desde que arrancó, notamos una baja profunda tanto en el consumo como en el turismo, y eso nos afectó mucho. Se nos hizo muy difícil seguir manteniendo la estructura. Juan Matías Arnulphi. Ha sido un año muy complicado. Desde que arrancó, notamos una baja profunda tanto en el consumo como en el turismo, y eso nos afectó mucho. Se nos hizo muy difícil seguir manteniendo la estructura. Juan Matías Arnulphi.
Es una ola que ojalá no arrastre a más colegas. Es una ola que ojalá no arrastre a más colegas.
El empresario, que también trabaja hace años en el rubro gastronómico, confirmó que la única sede que seguía funcionando , la de Rivadavia, cerrará este viernes 30 de mayo, y que el cierre fue planificado para coincidir con el vencimiento de los contratos del personal.
Queremos irnos por la puerta grande, dejando todo al día, sin deberle nada a nadie. Es una mezcla de sensaciones, pero me voy muy feliz con lo que logramos. Queremos irnos por la puerta grande, dejando todo al día, sin deberle nada a nadie. Es una mezcla de sensaciones, pero me voy muy feliz con lo que logramos.
Futuros posibles
Aunque el cierre de la cafetería marca el fin de una etapa, el emprendedor ya proyecta el futuro: cuenta con un pequeño carro de café, con mesas y sillas, que planea activar en primavera-verano en algún espacio físico o eventos itinerantes.
A pesar de la tristeza, Juan Matías Arnulphi, resalta la necesidad de tomar decisiones responsables: “En mi experiencia, es mejor saber cuándo irse que quedarse y no poder pagar. La situación no da para más, y lo que se ha reducido más que nada es el ocio. Todos lo sentimos, todos salimos menos”.
En ese sentido, insistió en no personalizar el cierre: “No es un tema político. Lo hablé con muchos colegas. Hoy ir a tomar un café ya no es algo tan habitual. La gente va, sí, pero en menos cantidad. Nosotros somos parte de una ola que, espero de corazón, no arrastre a más gastronómicos”.
El cierre del café no es un hecho aislado. Es un reflejo de una situación económica compleja que afecta a miles de emprendedores que, con esfuerzo, sostienen espacios de encuentro y cultura en cada rincón del país.
La despedida
En un sentido posteo, los propietarios de Café Posible anunciaron su decisión: "Dicen que hay lugares que no se miden en metros cuadrados, sino en momentos, en vínculos, en sueños compartidos. Y eso fue este espacio: una casa para muchas historias. Hoy toca abrirle paso a una nueva etapa, con la certeza de que lo vivido no se pierde: se transforma. Este viernes 30 de mayo cerramos nuestras puertas, pero no nuestro propósito. Gracias por haber caminado con nosotros".
Pero, todos los que fueron parte de Café Posible coinciden en que éste no es el final: "Lo que hicimos juntos no termina acá".
Cómo nació Posible
El emprendimiento surgió por un hijo con autismo y hoy da esperanza a muchas familias. El proyecto fue creado por Juan Matías Arnulphi, inspirado por su hijo Valentino. Lo que comenzó con un diagnóstico a los dos años de edad se transformó en una misión de vida. Posible es el nombre de un emprendimiento social inclusivo que nació de una pregunta tan simple como profunda: ¿Qué futuro le espera a una persona con discapacidad cuando llegue a la adultez?.
Frente a un panorama donde las oportunidades laborales para personas con discapacidad siguen siendo escasas o simbólicas, Juan Matías Arnulphi, el padre de Valentino, decidió crear una respuesta concreta. Así surgió Café Posible, un proyecto que no sólo pone en valor la diversidad, sino que también genera empleo real y digno para personas con discapacidad.
Lejos de ser un gesto aislado, Café Posible proponía espacios de trabajo adaptados, capacitación y acompañamiento profesional, orientados a potenciar las habilidades únicas de cada persona. Porque como repiten desde el proyecto: no se trata de caridad, sino de justicia social.
En un país donde más del 70% de las personas con discapacidad no accede al mercado formal de trabajo, experiencias como Café Posible marcaron la diferencia y abrieron un camino necesario hacia la verdadera inclusión.